Benjamín Friman, diseñador

    El diseñador granadino afincado en Sotogrande ha vuelto a acaparar los flashes de la última edición de los Goya al vestir a Belén Rueda

    Los Premios Goya celebraron su trigésimocuarta edición en Málaga, una ocasión única para que las estrellas lucieran los diseños de grandes creadores y en la que Sotogrande estuvo presente de la mano de Benjamín Friman, el diseñador granadino afincado en Sotogrande que volvió a vestir a la prestigiosa actriz Belén Rueda.

    “La suerte que yo tengo, en cuanto a los Goya, es que visto a una de las mejores, que es Belén Rueda”, confiesa Friman, que reconoce que los diseñadores se vuelcan cada vez más en propuestas “bonitas e interesantes”.

    Sotogrande se ha convertido además en una fuente de inspiración del diseñador: “Lo que más plasmo en mis diseños, desde que trabajo en Sotogrande es el color. Utilizo mucha luminosidad, muchos colores claros, cosas simples…. Yo antes era un poco más barroco y ahora soy más minimalista porque creo que en lo simple es donde está la belleza”.

    Friman, que ya cuenta con ofertas para vestir a actrices internacionales, tiene claro quién sería su primera opción si le diesen a elegir: “Me quedo con Cate Blanchett. Es una actriz que se asemeja mucho a mi estilo. Me gusta mucho su estilo de vida y físicamente me atrae mucho vestirla. Es como las actrices antiguas de Hollywood, que ya no existen; tiene un halo especial de misterio, de sofisticación…”

    La actriz australiana le recuerda mucho a Belén Rueda, que confiesa también tiene ese halo de misterio “lo que, junto a su forma de vivir y entender la vida, hacen de ella una fuente de inspiración constante. Es increíble”, cuenta a SG Plus.

    Después de tantos años en el mundo de la moda, este diseñador sabe perfectamente cuál es la clave para que una de sus creaciones tenga éxito y reniega de tendencias e imposiciones del mercado: “No me dejo guiar por tendencias, ni por costumbres, ni por lo que impongan. Creo que lo peor para un diseñador es que le impongan lo que tiene que hacer. Sí es cierto que tiene que ir de la mano el gusto de la clienta, pero si se deja al diseñador crear con lo que le inspira esa persona, sale un diseño impecable”.

    La vocación y la pasión que pone en lo que hace están detrás del éxito y el prestigio que está alcanzando: “Me encanta el diseño. Soy modista y me gusta hacer las prendas desde el principio. Me apasiona mi trabajo y siempre lo he entendido así. Creo que es como me va mejor”.

    El granadino, que reconoce que vivió  un día de ensueño en los Goya de la mano de una de las actrices más consagradas del cine español, es consciente de que tiene que seguir trabajando para mantenerse en un sector en el que, como él mismo confiesa, existe una “competencia feroz”. Entre sus retos, Panamá así como la apertura de su propio atelier en Madrid.