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    El Campo de Gibraltar I

    Juan Carmona de Cózar. Abogado. Ex alcalde

    El SUR DEL SUR, la posición geográfica, la parte de Europa más cercana al continente africano, el Estrecho donde el Océano Atlántico llena y equilibra el mar Mediterráneo, las características que marcaron esta zona desde el inicio de la civilización. Necesariamente tenía que ser, para unos el fin del mundo, para otros el cruce de dos mundos: norte y sur, este y oeste. Así ha sido siempre, y así sigue siendo.

    Todos los pueblos han pasado por aquí: fenicios, griegos, romanos, bárbaros, árabes, europeos y africanos. Pasaban, pasan y en parte se quedan. Es lo que somos. Y eso marca y define.

    Pudimos ser provincia, pero no quiso Cádiz, ni Málaga, no lo consintieron y tenían más influencia, nos quedamos en comarca. Una comarca muy especial y variada, desde San Roque al este a Tarifa al oeste y Jimena al norte. Sierra y monte, playa y dunas, praderas que empalman con La Janda, con pequeños pueblos y medianas ciudades. Industria, agricultura, ganadería, pesca, energía del viento y el sol, enclaves turísticos únicos. En fin, todos los ingredientes para la prosperidad, pero estadísticamente batimos cifras de paro y un PIB y una renta per cápita que no reflejan esa potencialidad, esa realidad.

    El mayor puerto de España y casi del Mediterráneo, por estar en la Bahía con mejores condiciones para el abrigo, así como profundidad, situación y amplitud del sur de Europa, la mayor y mejor zona industrial de Andalucía. ¿Sabemos los de aquí que San Roque es el primer municipio industrial de Andalucía, que dobla a Huelva en producción de energía y química de alta tecnología? Un gran centro financiero y de servicios -porque Gibraltar, si el Brexit no lo margina, es Campo de Gibraltar-. Focos turísticos únicos y de calidad con Sotogrande, curiosamente en el mismo municipio de la gran industria pero resultando absolutamente compatible y Tarifa como emblema del turismo del futuro. Y siendo esto así, una realidad innegable, ¿por qué las estadísticas y todos los datos son los que son? ¿Por qué nuestra imagen exterior, casi a nivel mundial después de la injusta serie de Netflix, es la que es?

    No voy aquí y ahora a entrar en ese análisis, simplemente dejo estos apuntes para la reflexión. Pero no acepto simplemente esas voces de los agentes sociales, de los medios, de los políticos, de que es un problema de abandono por parte del Estado y de todas las administraciones. Algo hay de eso, mas no es cierto. ¿Seremos nosotros?

    Continuará