El comienzo del curso, por Olimpia Tardá

    Por OLIMPIA TARDÁ, gerente del internacional montessori school
    Psicóloga infantil, especialista en coaching familiar

    Siempre me ha gustado el mes de septiembre. Para los que trabajamos en el mundo de la educación, septiembre se asemeja a enero en cuanto a expectativas. Comienza un nuevo año, un nuevo curso, cargado de infinitas posibilidades y maravillosos propósitos. Pero éstos se quedan simplemente en sueños si no se les pone fecha y mucho trabajo y dedicación para conseguirlos.

    Probablemente durante el verano, hemos descansado, hemos tenido tiempo para reflexionar y tomar conciencia de muchos aspectos que, durante el resto del año,  con las prisas del día a día no somos capaces de ver. Espero que muchos de vosotros hayáis sido capaces de encontrar aquel aspecto de mejora que os pueda ayudar en vuestra práctica educativa como profesores, padres, madres, abuelos, cuidadores,…Para ello, lo primero que tenéis que hacer es definir este aspecto de una manera objetiva, y esto qué significa, pues hacerlo de la forma más  específica posible ,  que te permita cuantificar o medir de alguna forma si lo estás consiguiendo o no.

    Por otro lado, no es recomendable que el objetivo planteado sea excesivamente ambicioso porque nuestra mente lo percibirá como algo imposible de modificar y abandonará el intento, pero tampoco demasiado fácil de lograr porque no nos moverá lo suficiente. Poneros metas realistas, con fechas concretas y definidas siempre de manera positiva.

    Una vez que hayas concretado aquello que quieres conseguir señala y anota todas las acciones necesarias que tendrás que llevar a cabo, las dificultades que puedan surgir y cómo las solventarás, y visualiza a dónde quieres llegar y para qué. Cómo será tu relación con tu hijo o alumno una vez que hayas conseguido superar tu reto.

    El rol de educador no es fácil, requiere de mucha paciencia, constancia, esfuerzo y energía, y mucha colaboración entre los diferentes agentes relacionados con el niño, especialmente familia y escuela. Decía María Montessori, “La mayor señal de éxito para un profesor es poder decir: Ahora los alumnos trabajan como si yo no existiera “.

    Esto, lógicamente podemos trasladarlo a la familia, y cambiar la palabra profesor por la de padre/madre. Y es que de esto se trata, de darles las alas para que sean capaces de volar solos. Esa es la esencia de la educación Montessori, ayudar al niño en su desarrollo, y ayudarle a adaptarse a cualquier condición que el presente le requiera.

    Me maravillo cada día cuando entro en el aula y observo a niños de infantil concentrados trabajando con sus materiales, realizando tareas diarias de manera completamente autónoma, o a alumnos de primaria trabajando en pequeños equipos buscando soluciones a problemas actuales, investigando. Y pienso, esto es magia.

    Pero no, tras esa magia aparente hay un gran esfuerzo y horas de preparación, observación y estudio por parte de todos los profesionales que conforman el equipo educativo del centro y, por supuesto, una gran implicación y trabajo conjunto con familias implicadas y conscientes de que son parte fundamental del puzle en la vida de sus hijos.

    Buen comienzo de curso

    _________________________________________

    The school year begins, by Olimpia Tardá

    I have always loved the month of September. For those of us who work in education, September is like January in terms of expectations. A new year begins, a new school year, full of endless possibilities and wonderful resolutions. Yet these remain just dreams if we don’t set a date and put in a lot of work and dedication to achieve them. During the summer, we have probably rested, we have had time to reflect and become aware of many aspects that, during the rest of the year, in the rush of everyday life, we are not able to see.

    I hope that many of you have been able to find that area of improvement that can help you in your educational practice as teachers, parents, grandparents, caregivers,… To do this, the first thing you have to do is to define this area objectively, and what this means is to do it in the most specific way possible, which allows you to quantify or measure in some way whether you are achieving it or not. On the other hand, it is not advisable for the goal set to be excessively ambitious because our mind will perceive it as something impossible to change and will abandon the attempt. Nor should it be too easy to achieve because it will not motivate us sufficiently. Set realistic goals, with specific dates and always positively define them.

    Once you have specified what you want to achieve, point out and write down all the necessary actions that you will have to carry through, the difficulties that may arise and how you will solve them, and visualise where you want to get to and why. Imagine what your relationship with your child or student will be like once you have managed to overcome your challenge.

    The role of the educator is not easy, it requires a lot of patience, perseverance, effort and energy, and a lot of collaboration between the various people involved with the child, especially the family and the school. Maria Montessori said, «The greatest sign of success for a teacher is to be able to say: The students are now working as if I did not exist». We can logically transfer this to the family and change the word teacher for parent. This is what it is all about, giving them wings so that they are able to fly on their own. That is the essence of Montessori education, to help the child in their development, and to assist them in adapting to whatever conditions the present requires of them.

    I am amazed every day when I enter the classroom and observe children in kindergarten concentrating on working with their materials, doing daily tasks in a completely autonomous way, or primary school students working in small teams looking for solutions to current problems, doing research. I think this is magic.

    But no, behind this apparent magic there is a great deal of effort and hours of preparation, observation, and study on the part of all the professionals who make up the school’s educational team and, of course, a great deal of involvement and joint work with families who are involved and aware that they are a fundamental part of the puzzle in their children’s lives.

    Enjoy the beginning of the school year.

    Logo SGPlus de Sotogrande