La colada de la costa

    Por Colectivo Brezo: M. Colorado, J. Muñoz, E. Emberley, A. Benítez y F. Aragón

    Las vías pecuarias eran rutas trashumantes que seguían los pastores con su ganado para cambiar las zonas de pasto entre las distintas estaciones del año.

    En su origen se distinguían distintas denominaciones según la anchura de las mismas. Las mayores eran las cañadas, que medían 90 varas castellanas (75,22 metros), luego venían los cordeles, con 45 varas (37,61 m.) y las veredas, con 25 varas de anchura mínima (20,89 m.). Las rutas para el ganado de menor anchura se llamaron coladas. Dado que, en la actualidad la mayor parte del transporte del ganado se realiza en camiones o en ferrocarril, estas vías quedaron en desuso y muchas de ellas, como la que nos ocupa, pasaron a ser senderos aprovechados para el ocio y el contacto con la Naturaleza.

    La llamada Colada de la Costa, que en tiempos pasados facilitaba el movimiento de ganado entre Tarifa y Algeciras, discurre entre estas dos ciudades. Podemos dividir el trayecto en dos partes: Tarifa- Guadalmesí y desde aquí a Punta Carnero. En este artículo nos vamos a centrar en la parte occidental de la ruta. 

    Comienza el sendero a poco de pasar el Puerto de Tarifa en dirección Este y corre paralelo al frente litoral Norte de Estrecho. La vegetación, en consonancia con los fuertes vientos dominantes en la zona, está formada por arbustos, matorral bajo y pastizales. En todo el trayecto podemos contemplar, si hace viento de Poniente, la majestuosidad de la costa africana en todo su esplendor. Al inicio nos separamos un poco de la línea de costa para sortear un par de arroyos por sendos puentes, pero volvemos a ella en poco tiempo. En dirección norte encontramos el monte Camorro, donde está emplazado el edificio de Tarifa Tráfico, desde allí se encargan de regular el tránsito de buques de uno de los lugares con más densidad de paso marítimo como es el Estrecho. 

    Uno de los mayores atractivos de este sendero es poder visitar, en bajamar, las interesantes formaciones geológicas llamadas flysch, que son rocas de origen sedimentario constituidas por capas alternadas de material duro como areniscas y calizas y otras capas de material de menos dureza como margas y arcillas. Como efecto de la erosión y la distinta resistencia al mismo de los materiales, se produce una plataforma de abrasión que iremos viendo a lo largo de la ruta, si no están sumergidas en la pleamar.

    Siguiendo la ruta nos situaremos en la punta de Oliveros, donde se encuentra el punto donde el Estrecho tiene la menor distancia (14 kilómetros) al continente africano, concretamente en Punta Cires. 

    Muy cerca de la desembocadura del río Guadalmesí, encontramos un observatorio ornitológico que nos recuerda la enorme importancia de esta zona en la migración de aves. Tampoco es difícil encontrar marcas territoriales de nutrias que bajan desde los arroyos y ríos hasta este lugar de la costa.

    Por último, nos encontraremos con la torre vigía de Guadalmesi, edificio histórico del siglo XVI, construida en la desembocadura de este río para vigilar, defender y evitar el abastecimiento de agua dulce de los barcos berberiscos en sus incursiones en esta zona ya que es el único de carácter permanente que encontraban cercano a la costa.