La migración de las aves por el Estrecho de Gibraltar

    Por Colectivo Brezo: M. Colorado, J. Muñoz, E. Emberley, A. Benítez y F. Aragón

    “Yo vi por el estrecho de Marruecos, que está entre Tarifa y Ceuta, pasar las cigüeñas a fines de verano, que se tornaban para África; eran tantas que no podía el hombre contarlas, y duraban mucho tiempo en el cielo, tan grande era la manada que iba. Eso mismo ocurre con las garzas y otras aves y dicen que así lo hacen las codornices, porque muchas veces, con un viento, se hallan muchas, y luego que otro viento viene parten de allí y vanse, lo cual vieron muchos”.  (Pero López de Ayala, siglo XIV)

    Uno de los lugares más frecuentados por los turistas que vienen al Campo de Gibraltar es el Mirador del Estrecho, en la carretera entre Algeciras y Tarifa desde donde, si el tiempo es favorable y disponemos de buena visibilidad, podemos contemplar el Estrecho con toda su majestuosidad, con la imponente mole de D´Jebel Musa alzándose sobre la línea de costa marroquí. Pero no muchas de estas personas son conscientes de la enorme importancia estratégica que supone este enclave único en las rutas migratorias de las aves que viajan desde Europa a África en otoño, regresando en viaje inverso en primavera.

    En este lugar se produce la mínima distancia entre Europa (Punta de Oliveros) y el continente africano (Punta Cires) separados tan solo por 14,4 km de distancia. Las corrientes de aire ascendentes que se producen con el calentamiento de la tierra, llamadas térmicas, y que son aprovechadas por las aves planeadoras en sus desplazamientos que podemos asemejar, en un símil náutico, como viajar a vela, en el mar no se producen. Por ello estas aves procuran hacer el cruce por el menor tramo posible de mar en su migración. Esto desemboca en una enorme concentración de especies en el corto frente litoral del Estrecho dando lugar a enormes y espectaculares bandadas tanto en la migración prenupcial primaveral de sur a norte, como en la post generativa otoñal de norte a sur.

    En este grupo podemos encontrar la cigüeña blanca, la cigüeña negra, el milano negro, el abejero europeo, la aguililla calzada, la culebrera europea, etc. Existen otras especies que no dependen de las corrientes térmicas para sus desplazamientos ya que practican el vuelo a remo, es decir, batiendo continuamente sus alas.  Aunque no rehúyen los largos viajes procuran evitar en lo posible el mar y, en general, cuando lo encuentran suelen seguir la línea de costa. Si nos fijamos en el mapa de nuestra zona veremos que tanto la costa oriental como la occidental convergen en forma de embudo en Tarifa.

    Algo parecido ocurre también en el sector marroquí, donde las costas se unen en la punta de la península tingitana haciendo que el Estrecho se convierta también en una zona de especial importancia para estas aves. Tanto las especies diurnas de migración visible como aquellas que migran de noche y que solo son detectables por los individuos sedimentados conforman un conglomerado de aves de trascendental importancia. En este grupo encontramos una enorme variedad de especies viajeras, como vencejos, golondrinas, abejarucos, palomas, jilgueros, pardillos, lavanderas y un larguísimo etc., que sería prolijo relatar por completo. 

    Si ello no fuera suficiente, el hecho de que aquí también se produzca el encuentro entre dos enormes masas de agua tales como el mar Mediterráneo y el océano Atlántico flanqueado el paso por las cercanas sierras de ambos lados, hace que la migración de las especies marinas de uno al otro lado del Estrecho sea muy detectable al tener que concentrarse las aves en esta exigua lengua de agua. Así podemos observar en paso migratorio a pardelas cenicientas, pardelas baleares, alcatraz atlántico, cormoranes, alcas, diversas especies de limícolas, etc.

    Aunque la importancia ornitológica del Estrecho ha sido ignorada sistemáticamente durante un largo espacio de tiempo, parece que en la actualidad existe una cierta y tímida puesta en valor que debiera desembocar en una mejor y amplia conciencia colectiva que nos permita poder conservar este incalculable tesoro ecológico que es el Estrecho y su insustituible papel en la migración de las aves.