Mabel Lozano, escritora y directora de cine

    Empática, tenaz y vocera. Mabel Lozano habla alto y claro desde hace 16 años de la explotación sexual. Ahora el Goya al mejor cortometraje documental por `Biografía del cadáver de una mujer´ remueve la voluntad legislativa

    Por Reyes Seijas · Fotos Cedidas

    Desde 2005 son muchos años de trabajo e investigación sobre una de las realidades más duras e invisibles. ¿Afecta a nivel anímico y mental? Todos los días, muchísimo y el día que esto no me afecte, me habré convertido en un monstruo. Escuchar a niñas en Bolivia, Colombia, con 14 y 15 años, con hijos producto de las violaciones de sus propios padres. Cómo les ofrecen un trabajo aquí, cómo llegan y están en cautiverio detrás de esas luces de neón, en los pisos. Cómo las maltratan, cómo las vejan, cómo realmente sus vidas no valen nada… Afortunadamente me sigue afectando muchísimo, lo que pasa que en lugar de ponerme a llorar, lo canalizo siendo una vocera, utilizando el cine como una herramienta de transformación social. Qué pena nacer mujer en determinados sitios, hablamos de la igualdad y hay lugares donde la vida de las mujeres no vale nada. El cine tiene mucho impacto social. Además estoy en las universidades impartiendo conferencias, generando debate y reflexión. La trata, la prostitución y la explotación sexual no son un problema, son un delito que vulnera todos los derechos fundamentales del ser humano. 

    Cuando empezaste la trata aún ni siquiera estaba considerado delito en España… Exacto, es delito a partir de 2010. La prostitución en España es alegal. Lo que sucede es que no se puede separar la trata y la prostitución, porque aquí la mayoría de mujeres que están en situación de prostitución son migrantes, sin papeles, que han venido buscando una oportunidad. No se pueden separar porque el mercado de la prostitución necesita de la trata, de la pobreza, de la desigualdad, de la falta de herramientas, de la falta de papeles, de la falta de derechos sexuales y reproductivos que hacen que niñas muy jovencitas tengan dos y tres hijos. Que nadie se engañe, la única finalidad que tiene la trata con fines de explotación sexual es la prostitución.

    “No hay una ley integral contra la trata que proteja y vista de derechos a las mujeres”

    ¿Qué significa el Goya a `Biografía del cadáver de una mujer´? ¿Crees en un comienzo de creación de unas leyes reales y eficientes? Lo que tiene de importante este Goya es el impacto del altavoz del colectivo del cine. Me ha llamado todo el mundo: la ministra de Igualdad, la vicepresidenta, la ministra de Asuntos Exteriores, el PP… y se están poniendo leyes en marcha. Porque hasta ahora todo era bla, bla, bla pero cero voluntad política. Ni el PSOE ni el PP habían legislado, no hay una ley integral contra la trata, que proteja y vista de derechos a las mujeres. No queremos que exista la prostitución, pero tenemos que dar oportunidades a esas mujeres para que salgan. También te digo, llevo 16 años como un martillo pilón y no temo encasillarme. Nunca había hablado de un escenario como el de Yamiled Giraldo, porque no pensé que existía. Yo había puesto el foco de la cámara en el negocio, en las mujeres, en los demandantes de sexo de pago, en los proxenetas. Lo que yo no podía imaginar es que en nuestro país, garantista en un Estado de Derecho, a una mujer testigo protegida la asesinaran a tiros en un pueblo de Pamplona delante de su hijo de 14 años un proxeneta al que ella había denunciado y estaba en la cárcel. Una mujer excepcional que había rehecho su vida, que había sido valiente. Esto había que contarlo y a partir de ahí inicio una investigación para saber cuántas mujeres han sido asesinadas en prostitución y lo que he hecho con los artículos de El País ha sido un homenaje a todas, para que sus nombres no los borre la historia. 

    La humanización es esencial… Esa es la palabra. El problema es que cuando los medios de comunicación hablan de mujeres en situación de prostitución no ponen sus nombres. Prostituta abatida a tiros, así era el titular del asesinato de Yamiled Giraldo. No aparecen sus nombres en ningún lugar. Es deleznable. 

    ¿Dónde radica el origen de la mujer prostituida? En la demanda de sexo de pago. Y si vamos hacia atrás, en la falta de formación y educación afectivo sexual de los hombres. Vivimos en el país más pudoroso del mundo, la gente no habla con sus hijos de una manera normal de sexualidad. Los jóvenes se están educando en la pornografía violenta y agresiva. Lo hemos contado en mi último libro PornoXplotación. Estamos viendo la vinculación entre el consumo y la demanda brutal de pornografía de los chavales y la llegada a cada vez más pronta edad al sexo de pago. No tienen un pensamiento crítico, nadie les habla de esto. Pornografía que luego se traslada a la calle con “las manadas”. Y por otro lado estamos viendo que por ejemplo el covid hace más vulnerables a las más vulnerables. Con lo cual la prostitución y la pornografía se verán como una posible salida para comer.  

    ¿Has encontrado muchas barreras en el camino? Muchísimas, pero me doy cuenta de que hacemos un trabajo buenísimo porque le molesta a mucha gente. Hay que pensar mucho más en la importancia de seguir voceando que en las dificultades. Además yo siempre he sido muy atrevida, venía del mundo de la tele y ponerme detrás de la cámara para contar el tema de la trata cuando nadie hablaba de eso tiene que ver con mi propia osadía como ser humano. 

    Recientemente te hemos visto formando parte de la campaña `Ni vencedoras ni vencidas´. ¿Qué tienes pensado ahora? Sí, como directora y coguionista. Estoy escribiendo con Paca Díaz -con quien he escrito el guión-  un libro sobre el cáncer de mama, que vamos a sacar en octubre de este año. Estoy preparando ya un largometraje documental y un corto de ficción. Y voy a hacer también una campaña por encargo de una autonomía. 

    ¿Cuáles son como divulgadora los recursos que crees más eficaces y necesarios para cambiar la realidad social, para cambiar el mundo? La educación de los menores en los entornos familiares en primer lugar y luego en los centros escolares. Yo siempre he querido y he pensado que es muy importante que mis hijos supieran matemáticas, física, literatura o lengua española. Pero también quería hacer seres humanos comprometidos, que deben conocer todo lo que les rodea, a los que se les hablara de la sexualidad como una parte muy importante de la vida. Pero sexualidad afectiva del deseo compartido, desde el respeto y desde las relaciones igualitarias. Y luego todo el mundo habla fatal de la ley Celaá, en la que una de las cosas que se habla es de esto, de una asignatura que tenga que ver con la sexualidad, pero de una sexualidad sana, compartida, igualitaria…, que los chavales no piensen que la escuela de la sexualidad es la pornografía.