Therapy Dog Visiting Young Female Patient In Hospital

    Mascotas de visita en los hospitales

    Los resultados obtenidos en hospitales extranjeros pioneros en estas iniciativas y las experiencias de los que ya lo llevan a cabo en España, confirman los beneficios psicológicos y cardiovasculares

    Por Reyes Seijas

    La enfermera, escritora y estadista británica, considerada precursora de la enfermería profesional moderna, Florence Nightingale, decía que “un pequeño animal de compañía es a menudo una excelente terapia contra la enfermedad y especialmente para las enfermedades hospitalarias de larga duración”. Esto hoy es una realidad que constatan sanitarios en su práctica habitual al ver las mejoras experimentadas por sus pacientes, tras la visita al hospital de sus mascotas. 

    Son uno más de la familia y como tal, la ausencia de su compañía cuando enfermamos y nos vemos obligados a permanecer hospitalizados por una temporada afecta más de lo que se puede llegar a imaginar. Esto se hace extensible a cualquier edad, aunque son el grupo de personas más mayores y que en muchos casos viven con la única compañía de sus mascotas, los más afectados.  Durante el ingreso hospitalario aumenta en ellos la tristeza, la preocupación por quién les dará de comer, quién lo sacará… Sensaciones que acusan un estrés emocional que suelen sufrir los pacientes y que se refleja en su actitud y en su recuperación. Hablamos de episodios de ansiedad e incluso depresión hospitalaria.  Actualmente sí estamos más familiarizados con la presencia ocasional de perros guía y también de perros de asistencia, que ayudan a propietarios con una discapacidad reconocida. Así como los canes de terapia, que asisten junto a profesionales para acompañar a pacientes oncológicos menores de edad. Pero hasta ahora solo algunos centros españoles han puesto en marcha iniciativas vinculadas a planes de humanización de la asistencia sanitaria y siempre supervisados y sujetos a cuidados protocolos.  

    Los países pioneros en dejar entrar a los perros en los hospitales fueron Australia, Canadá y Estados Unidos. En España, el primero fue el Hospital Can Misses de Ibiza en 2017. Más tarde ese mismo año se sumó el Hospital Universitario Rey Juan Carlos de Móstoles. Y a ellos les han seguido el Hospital de Guadarrama, el Hospital de La fe de Valencia, el Hospital Materno Infantil Virgen de la Arrixaca de Murcia, centros del grupo Ribera Salud, el Hospital de Guadarrama en Menorca y el de Navarra. Los resultados, según los sanitarios, han sido más que satisfactorios y beneficiosos para los pacientes ingresados.  

    Según un estudio realizado por la Escuela Universitaria de Enfermería Gimbernat sobre los beneficios psicológicos y cardiovasculares de un programa de visitas de mascotas durante el ingreso hospitalario, acariciar a un animal de compañía trae beneficios a la salud tales como bajar los niveles de estrés y ansiedad en cuanto se liberan las llamadas “hormonas de la felicidad”, como son las endorfinas, además de regular el cortisol. Se constata que la interrelación que se produce entre los pacientes y su compañero de vivencias, “facilita la adaptación a un ambiente nuevo y estresante como el hospitalario, ayudando con ello no solo a disminuir la ansiedad, el estrés, el dolor y la presión arterial, sino también a incrementar la movilidad y la fuerza muscular”. El sentimiento de soledad experimentado por los pacientes podría verse reducido con la presencia de su mascota, ya que su compañía ayudaría a estimular el contacto físico y la comunicación. 

    Vet examining dog and cat. Puppy and kitten at veterinarian doctor. Animal clinic. Pet check up and vaccination. Health care for dogs and cats.

    Una conmovedora historia real hizo cambiar el rumbo del  Hospital Juravinski de Canadá. La que fuera su directora, Donna Jenkins, tuvo que afrontar la muerte temprana de su sobrino de 25 años a causa de un linfoma. Antes de morir, el joven le pidió poder ver a su perro y le hizo prometer que haría todo lo posible para que el resto de pacientes pudieran ver también a sus mascotas cuando estuvieran ingresados. Desde entonces, el centro creó un servicio mediante el cual los familiares pueden contactar con los sanitarios y servicios sociales para que esa visita pueda atenderse, programarse y llevarse felizmente a cabo. 

    “Algo tan sencillo como recibir la visita de su perro o de su gato, sube de inmediato sus endorfinas, regula sus respiraciones y acelera las recuperaciones”, recoge el mencionado estudio. Experiencias similares a las del joven canadiense se suman en todo el mundo. Y es que quien tiene una mascota como parte de la familia sabe que durante un ingreso hospitalario, pocas cosas pueden traer tanta felicidad como poder abrazar a esos queridos amigos.