Hands of female entrepreneur working with bills and documents

Sociedad versus autónomo

A la hora de decidir cómo establecerse para emprender un negocio siempre está la cuestión si hacerlo a través de una sociedad mercantil (normalmente una sociedad de responsabilidad limitada) o como autónomo.

Desde el punto de visto jurídico cabe destacar que el llevar a cabo su negocio a través de una sociedad de responsabilidad limitada, no se responde con su patrimonio privado de las deudas de la sociedad. El autónomo responde con todo su patrimonio. Para el autónomo si existe la posibilidad de enviar una instancia al Registro Mercantil, y configurarse como Emprendedores de Responsabilidad Limitada. De esto modo se puede proteger la vivienda habitual, pero siempre y cuando el valor de dicha vivienda no supere los 300.000€.

Fiscalmente también hay una gran diferencia, pues mientras la sociedad mercantil normalmente tributa al tipo del Impuesto de Sociedades general del 25% (o 23% si la cifra de negocios no supera 1 millón de euros), el autónomo tributa a la escala general del IRPF que dependiendo de la Comunidad Autónoma puede llegar al 48%.

Parece obvio, que tanto la seguridad jurídica y el tratamiento fiscal parecen favorecer llevar a cabo su negocio a través de una sociedad mercantil.

Pero ojo, es importante que dicha sociedad mercantil tenga los medios materiales y personales necesarios para llevar a cabo su actividad, y no sea una entidad simplemente interpuesta. En tal caso, la Agencia Tributaria imputará todos los ingresos de la sociedad directamente al socio.  Estos casos se pueden dar especialmente en sociedades profesionales.

Es importante asesorarse por un abogado o economista antes de empezar su negocio para poder valorar la estrategia más adecuado, y que cumpla con todos los requisitos legales y fiscales.

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Partnership versus self-employed

When deciding how to set up to start a business, there is always the question of whether to do it through a commercial company (usually a limited liability company) or as a self-employed person.

From a legal point of view, it should be noted that carrying out your business through a limited liability company does not cover the debts of the company with your private assets. The self-employed person responds with all his assets. For the self-employed, there is the possibility of sending an application to the Commercial Registry, and configuring themselves as Limited Liability Entrepreneurs. In this way, the habitual residence can be protected, but as long as the value of said residence does not exceed €300,000.

Fiscally there is also a big difference, because while the commercial company normally pays taxes at the general Corporate Tax rate of 25% (or 23% if the turnover does not exceed 1 million euros), the self-employed pays taxes at the general personal income tax scale. which depending on the Autonomous Community can reach 48%.
It seems obvious that both legal certainty and tax treatment seem to favor carrying out your business through a commercial company.

But be careful, it is important that said commercial company has the necessary material and personal means to carry out its activity, and is not a simply interposed entity. In this case, the Tax Agency will allocate all the company’s income directly to the partner. These cases can occur especially in professional societies.

It is important to seek advice from a lawyer or economist before starting your business to be able to assess the most appropriate strategy that meets all legal and tax requirements.

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