Nicolás Álvarez-Pickman, vecino del Paseo del Mar de Sotogrande, nos detalla el incómodo encuentro de su familia con un buitre leonado, que pasó varias horas en el jardín de su casa
Al igual que ocurrió el pasado mes de mayo en la calle Duero, nuevamente la presencia de un buitre ha vuelto a alarmar a vecinos de Sotogrande. En este caso, el atrevimiento de un joven ejemplar de buitre leonado le llevó a pasar varias horas en un jardín de una vivienda del Paseo del Mar, ante la sorpresa de los vecinos y la falta de respuesta, tal y como nos aseguran los afectados, por parte de las autoridades competentes.
“Salí ayer bicicleta hacia el gimnasio y me encuentro al buitre volando bajo por la zona. Tan bajo, que casi tuve que esquivarlo. Lo seguí para ver hacia dónde se dirigía y se escondió entre los coches, tras lo que informé a los de seguridad para que diesen aviso a las autoridades”, comienza Nicolás Nicolás Álvarez-Pickman, vecino del Paseo del Mar de Sotogrande.
“Un rato después me llama mi madre para decirme que el buitre está en nuestro jardín, y efectivamente, ahí lo encuentro al llegar a nuestra casa”, continúa este vecino de Sotogrande que, a continuación, nos detalla todos los pasos que quiso dar para resolver el tema de la mejor forma posible y la falta de respuesta que encontró por parte de las autoridades”.
“Soy un auténtico enamorado de los animales y sé que es una especie protegida, pero no deja de ser un animal salvaje y de gran tamaño, por eso quería que todo se solucionara con la máxima seguridad tanto para el animal como para los vecinos”, prosigue Nicolás, que nos comenta cómo contactó él en persona tanto con el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (SEPRONA) como con el Centro de Recuperación de Especies Amenazadas (CREA).
“Ninguno de ellos me dio una solución más allá de que esperase a que el animal se fuese de mi jardín, advirtiéndome incluso de que podría ser incluso cuestión de días. Ni tampoco me avisaron de que fuese a acudir nadie a hacerse cargo del animal. Tras tantas llamadas tanto al SEPRONA como al CREA me daba la impresión de que estaban ‘pasándose la pelota’ de unos a otros y como ciudadano, ante una situación como ésta con un animal salvaje en nuestra casa, nos hemos sentido absolutamente desatendidos”, nos comenta indignado Nicolás que, al final, tuvo que resolver la situación por su cuenta, pero sin hacer ningún daño al buitre.
“Tras esperar varias horas no podíamos dejarle más tiempo allí. En casa tenemos un perro que acostumbra a estar en el jardín y al darse cuenta de la presencia de un animal extraño y no dejarle salir no podíamos aguantar mucho más. Ante la falta de ayuda, tuve que salir yo mismo haciendo ruido para ahuyentar al buitre, que se marchó volando. No sabemos qué ha pasado con él y a día de hoy aún no ha venido nadie ni del SEPRONA ni del CREA. Es más, después de todas las llamadas que hice ayer, ni siquiera me han llamado hoy para interesarse por cómo ha podido terminar todo”, concluye este vecino de Sotogrande.





