Este fin de semana, las canchas de Puente de Hierro, en San Enrique de Guadiaro, han sido el escenario de un evento deportivo tan singular como innovador: un torneo de polo rueda, una disciplina emergente que sustituye los tradicionales caballos por monociclos eléctricos, fusionando la elegancia del polo con la tecnología de movilidad personal.

El campeonato ha servido para conmemorar el décimo aniversario de la marca Giracat, una de las principales impulsoras de este deporte en España. En total, participaron once equipos divididos en categorías de alto, mediano y bajo hándicap, demostrando que el polo rueda ya cuenta con una comunidad consolidada y en crecimiento.

Más allá de la competición, el evento ofreció una completa programación con clases, demostraciones y exhibiciones abiertas al público, organizadas por Giracat junto a Iridike Polo, con el objetivo de acercar esta disciplina a nuevos aficionados y curiosos. La combinación de velocidad, equilibrio y técnica captó la atención de numerosos asistentes que se acercaron a descubrir este nuevo formato deportivo.

Óscar Lechado Alonso, mánager de Rodapolo España, destacó el potencial del polo rueda como espectáculo y su capacidad de adaptación a espacios deportivos urbanos. “Estamos desarrollando algo visualmente impactante, accesible y con mucha proyección. San Roque está siendo un escenario perfecto para mostrar su versatilidad y crecimiento”, afirmó.