La osteoporosis es una patología silenciosa del sistema óseo caracterizada por la pérdida de densidad y masa en los huesos, lo que provoca un debilitamiento progresivo de su estructura. Como consecuencia, los huesos se vuelven más frágiles y aumenta el riesgo de fracturas, especialmente en zonas como la cadera, la columna vertebral y las muñecas. Afecta sobre todo a personas de edad avanzada y a mujeres después de la menopausia.

Por otro lado, la osteopenia consiste en una reducción moderada de la densidad ósea que aún no alcanza el grado de osteoporosis, aunque puede considerarse una señal de alerta temprana ante posibles problemas de fragilidad y fracturas futuras.

La densitometría ósea mediante absorciometría de rayos X de doble energía (DXA) es la prueba de referencia para medir la densidad mineral ósea (DMO) y analizar la composición corporal, incluyendo grasa, masa magra y distribución por regiones. Se trata de una técnica no invasiva, rápida (entre 5 y 10 minutos), de baja radiación y elevada precisión, que permite una valoración avanzada del estado óseo y facilita tanto el diagnóstico como el seguimiento de enfermedades como la osteoporosis y la osteopenia.

El Hospital Quirónsalud Campo de Gibraltar ha incorporado recientemente un densitómetro de última generación que permite realizar estudios avanzados de densidad mineral ósea en columna lumbar, cadera y cuerpo completo. Además de diagnosticar osteoporosis y osteopenia, este equipo posibilita el seguimiento de tratamientos mediante el análisis de la composición corporal, calculando el porcentaje de grasa total, la masa muscular, la distribución regional de grasa y músculo, así como índices como el android/ginoide, relacionado con el riesgo cardiometabólico, y la masa muscular apendicular.

Entre sus principales aplicaciones clínicas destacan el diagnóstico y control de la osteoporosis, la valoración del riesgo de fractura y el seguimiento terapéutico. Desde Medicina Interna y Atención Primaria se identifican pacientes con factores de riesgo, como edad avanzada o menopausia, se indican tratamientos y se realiza una valoración global del riesgo metabólico.

En el ámbito de la Endocrinología, esta tecnología permite detectar obesidad, síndrome metabólico, sarcopenia y alteraciones hormonales que pueden influir en la salud ósea.

Asimismo, representa una herramienta de gran valor para nutricionistas, ya que ofrece datos reales sobre masa magra, grasa visceral, evolución objetiva de dietas y detección de sarcopenia oculta u obesidad sarcopénica, aportando una información mucho más completa que la proporcionada únicamente por el Índice de Masa Corporal.

En Oncología, el densitómetro facilita el seguimiento de la pérdida ósea derivada de tratamientos hormonales, así como la evaluación de caquexia y otros cambios en la composición corporal.

Para deportistas, también supone una herramienta de gran utilidad al ofrecer un análisis preciso de la composición corporal, monitorizar la ganancia de masa muscular o la reducción de grasa y ayudar en la prevención de lesiones mediante el estudio de la relación entre masa ósea y muscular. Además, en medicina deportiva permite supervisar la recuperación tras lesiones, detectar asimetrías corporales y optimizar el rendimiento físico.