El promotor de Belding B&A nos recibe en Villa Aldebarán, uno de sus últimos proyectos en Sotogrande. Mientras compartimos un café, reflexiona con SGplus sobre su trayectoria, su apuesta personal y profesional por Sotogrande y sus nuevos proyectos residenciales en la zona

La llegada de Belding B&A a Sotogrande ha sido, sin duda, una de las grandes novedades en el sector inmobiliario de alto nivel en Sotogrande. En este ‘Café con…’ hemos querido conocer mejor a Ángel Latorre, uno de los fundadores de esta nueva promotora que, con su marcado estilo a la hora de diseñar y construir grandes viviendas de lujo está aportando destacados proyectos a un sector tan exclusivo como referencial para esta zona.

Sevillano de origen, casado y padre de dos hijos, su historia profesional no sigue el camino habitual de los promotores inmobiliarios. Antes de desembarcar en Sotogrande, su trayectoria profesional estuvo ligada al mundo del trading de pescado, un negocio familiar que lo llevó incluso a vivir y trabajar en Marruecos.

Sin embargo, fue precisamente su propia experiencia vital (la búsqueda de una vivienda para su familia) la que acabaría marcando un punto de inflexión. Tras pasar por distintos enclaves del sur, desde Sevilla hasta Estepona o Manilva, decidió instalarse definitivamente en Sotogrande. “Es un sitio maravilloso donde vivir y donde criar a los niños”, resume con naturalidad.

Ese proceso personal se convirtió en el germen de Belding B&A porque, tal y como nos cuenta Ángel, la historia de su promotora comienza lejos de los despachos y los planes estratégicos, sino que nace, en realidad, de una necesidad muy concreta. “Cuando empezamos a buscar casa aquí, no había producto terminado. Nos tuvimos que embarcar nosotros en la construcción de la casa y a partir de ahí empezamos a darle vueltas al tema de la promoción inmobiliaria”, explica. Con la incorporación de su entorno familiar al proyecto, Belding tomó forma y comenzó a desarrollar sus primeras villas.

Desde entonces, su crecimiento ha sido progresivo, sin embargo, la reciente presentación de uno de sus proyectos más destacados, en la Marina de Sotogrande, es la que esperan que marque un punto de inflexión en su trayectoria. Tras centrarse en villas unifamiliares, la empresa da ahora el salto a la edificación vertical. “Fue una oportunidad que surgió y a la que le dimos muchas vueltas”, admite Ángel sobre un proyecto “muy bonito, pensado para un perfil de cliente distinto al de las villas tradicionales”.

Porque, como señala Latorre, el mercado de Sotogrande no es homogéneo. “El que busca una villa tiene muy claro lo que quiere, normalmente familias grandes, mientras que el cliente que quiere vivir en la Marina es diferente, busca estar más cerca de todo”. En este sentido, identifica una carencia clara: la falta de producto moderno en esta zona de Sotogrande. “Si quieres estar en la Marina, o reformas un piso antiguo o no tienes muchas opciones”, apunta.

En cuanto al perfil del comprador, la experiencia de Belding es clara: el mercado internacional domina con claridad. “Prácticamente todo nuestro es cliente extranjero”, señala, con especial presencia de europeos procedentes de países como Polonia, Suiza o Reino Unido. Un perfil que, además, comparte una motivación común: la calidad de vida, en la que elementos como la seguridad, la tranquilidad y entorno natural, junto a servicios para la familia como el colegio internacional, completan una ecuación que convierte a Sotogrande en un destino especialmente atractivo.

Esa misma idea de calidad de vida es, precisamente, la que define su concepto de lujo, que huye de la visión superficial asociada únicamente a materiales o estética. “Una vivienda de lujo no es un decorado”, subraya. Para él, el verdadero valor está en la funcionalidad y el bienestar diario: “Es una casa que se adapta a tus necesidades, que es cómoda, confortable y que te aporta calidad de vida real”.

“En Sotogrande las viviendas no son sólo espacios para descansar, aquí la gente hace mucha vida en casa”, afirma Ángel, “incluso organizando reuniones y eventos sociales en sus propias viviendas, por lo que también deben estar muy enfocadas a eso. Además, con el entorno que tenemos, también deben conectar e integrarse muy bien con el paisaje”.

Esa atención al detalle es, según Latorre, la principal seña de identidad de Belding B&A. “Por eso con Manolo Suárez, nuestro arquitecto, o con Juan Carlos Tenorio, responsable de interiorismo, trabajamos juntos en que todos los detalles desde los momentos iniciales de cada proyecto, para que cada elemento tenga sentido”.

Este nivel de exigencia, reconoce, se ve reforzado por el propio mercado de Sotogrande, donde a diferencia de otras zonas de la Costa del Sol, el cliente es especialmente riguroso. “Lo valoran todo muchísimo, preguntan y revisan cada detalle”, señala Ángel. “Una exigencia que, lejos de ser un problema, es algo positivo, porque nos obliga a estar a un nivel muy alto”.

De cara al futuro, todas las miradas están puestas en el proyecto de la Marina, que Latorre define como el más icónico de la firma hasta la fecha. Un desarrollo que, por su ubicación y concepto, aspira a convertirse en un referente en esta zona que, para Ángel Latorre es mucho más que un destino profesional, sino también un proyecto de vida para él y su familia.

Ángel Latorre en 10 preguntas:

Un color:

El verde.

Un animal:

El perro.

Un libro:

Alí Bey, de Antonio Torremocha.

Una canción:

Últimamente, escucho mucho ‘La vaca Lola’ con mis hijos.

Una película:

‘Gladiator’.

Un hobby:

Navegar con la familia.

Un sitio para perderse:

Cala Sardina.

Algo que nunca falta en tu maleta:

Las zapatillas de deporte.

Qué cualidades aprecias más y qué no soportas en una persona:

Aprecio mucho a las personas optimistas y no soporto el pesimismo.

Descríbete con tres palabras:

Alegre, familiar y responsable.

_________________________________

Ángel Latorre: “A luxury home is one that adapts to your needs and provides genuine quality of life.”

 

The developer behind Belding B&A welcomes us to Villa Aldebarán, one of his latest projects in Sotogrande. Over a coffee, he reflects with SGplus on his career, his personal and professional commitment to Sotogrande, and his new residential developments in the area.

 

The arrival of Belding B&A in Sotogrande has undoubtedly been one of the most notable developments in the high-end real estate sector in the area. In this edition of “A Coffee With…”, we set out to get to know Ángel Latorre, one of the founders of this new development company which, through its distinctive approach to designing and building luxury homes, is contributing standout projects to a sector that is both exclusive and highly representative of this area.

Originally from Seville, married and a father of two, his professional journey does not follow the usual path of property developers. Before settling in Sotogrande, his career was linked to the fish trading industry, a family business that even led him to live and work in Morocco.

However, it was his own personal experience, the search for a home for his family, that marked a turning point. After living in various locations in southern Spain, from Seville to Estepona and Manilva, he ultimately chose to settle in Sotogrande. “It’s a wonderful place to live and to raise children,” he says simply.

That personal process became the seed for Belding B&A. As Ángel explains, the company’s origins lie not in boardrooms or strategic planning, but in a very specific need. “When we started looking for a house here, there was no finished product. We had to take on the construction of our own home, and from there we began to consider property development,” he explains. With the involvement of his family, Belding took shape and began developing its first villas.

Since then, its growth has been steady. However, the recent presentation of one of its most ambitious projects, located in Sotogrande Marina, is expected to mark a turning point. After focusing on single-family villas, the company is now moving into multi-unit residential development. “It was an opportunity that arose and one we carefully considered,” Ángel admits, describing it as “a very attractive project, designed for a different type of client than traditional villas.”

As Latorre points out, the Sotogrande market is far from homogeneous. “Those looking for a villa usually know exactly what they want, typically larger families, whereas clients who want to live in the Marina are different; they want to be closer to everything.” In this regard, he identifies a clear gap: the lack of modern properties in that part of Sotogrande. “If you want to be in the Marina, you either renovate an older apartment or you don’t have many options,” he notes.

When it comes to buyer profiles, Belding’s experience is clear: the international market overwhelmingly dominates. “Almost all our clients are foreign,” he says, with a strong presence of Europeans from countries such as Poland, Switzerland and the United Kingdom. These buyers also tend to share a common motivation: quality of life. Factors such as security, tranquillity and the natural surroundings, together with family-oriented services like the international school, form a combination that makes Sotogrande especially appealing.

This same idea of quality of life defines Latorre’s concept of luxury, which moves away from a superficial focus on materials or aesthetics alone. “A luxury home is not just a set piece,” he emphasises. For him, true value lies in functionality and everyday wellbeing: “It’s a home that adapts to your needs, that is comfortable, practical and enhances your quality of life.”

“In Sotogrande, homes are not just places to rest, people live in them fully,” Ángel explains. “They host gatherings and social events in their homes, so they also need to be designed with that in mind. And with the surroundings we have, they must also connect and integrate well with the landscape.”

This attention to detail is, according to Latorre, the defining hallmark of Belding B&A. “That’s why, together with Manolo Suárez, our architect, and Juan Carlos Tenorio, who is responsible for interior design, we work collaboratively from the very early stages of each project, ensuring that every element makes sense.”

He acknowledges that this level of demand is reinforced by the Sotogrande market itself, where, unlike in other parts of the Costa del Sol, clients are particularly discerning. “They value everything highly, they ask questions and review every detail,” Ángel says. “Far from being a problem, that’s a positive thing, because it pushes us to maintain a very high standard.”

Looking ahead, all eyes are on the Marina project, which Latorre describes as the company’s most iconic development to date. Thanks to its location and concept, it aims to become a benchmark in an area that, for Ángel Latorre, represents far more than a professional opportunity, it is also a life project for him and his family.

 

Ángel Latorre in 10 questions:

A colour:

Green.

An animal:

The dog.

A book:

Alí Bey, by Antonio Torremocha.

A song:

Lately, I’ve been listening a lot to La Vaca Lola with my children.

A film:

Gladiator.

A hobby:

Sailing with the family.

A place to get lost:

Cala Sardina.

Something you never travel without:

A pair of trainers.

What qualities do you value most, and what can’t you stand in a person:

I really value optimistic people and I can’t stand pessimism.

Describe yourself in three words:

Cheerful, family-oriented and responsible.