Por Miguel Sánchez
La XXVII Copa Sotogrande ha arrancado este viernes con el XII Memorial Antonio Muñoz Cabrero de catamaranes, una primera jornada que finalmente ha tenido que ser anulada por la ausencia de viento en el campo de regatas.
La jornada comenzó marcada por la niebla, que permaneció instalada desde primera hora sobre Sotogrande y retrasó la salida de la flota. La previsión apuntaba a un Levante de entre 5 y 7 nudos, suficiente para disputar las pruebas, pero la niebla tardó más de lo esperado en levantar y, cuando el campo de regatas quedó despejado, el viento tampoco llegó.
Ante la falta de unas condiciones mínimas para competir, el Comité de Regatas decidió cancelar la jornada. Los catamaranes permanecieron en tierra y no pudo celebrarse ninguna de las pruebas previstas.
La competición se trasladará mañana al agua con la entrada en escena de los cruceros y los monotipos. En el caso de los cruceros, la jornada incluirá el Campeonato de Andalucía ORC, mientras que también comenzará la competición de las clases monotipo.
Las previsiones apuntan a un Levante suave, por lo que la organización confía en que el viento permita establecer algún recorrido de barlovento-sotavento y dar así el pistoletazo de salida a estas clases. Tras la jornada de competición, los regatistas compartirán una comida en el club.
La XXVII Copa Sotogrande está organizada por el Real Club Marítimo de Sotogrande, el Puerto de Sotogrande y la Federación Andaluza de Vela, con el patrocinio de Wecity, Aceites de Oliva de España y MAPFRE.
La cita afronta así su segunda jornada con la mirada puesta en el cielo y el mar, a la espera de que el viento acompañe y permita recuperar el ritmo de competición.

