Por Miguel Sánchez

El Ayuntamiento de San Roque ha fijado un plazo de seis meses para definir el futuro del Centro de La Pólvora, un edificio construido con una inversión municipal de más de 1,2 millones de euros y que permanece sin la actividad educativa para la que fue concebido.

El Gobierno municipal plantea que la Junta de Andalucía pueda incorporar el inmueble a la oferta pública de Formación Profesional. Si finalmente no se produce ese paso, el Consistorio iniciará la licitación para que el centro pueda ser gestionado por un operador privado. La previsión municipal sitúa la adjudicación en marzo de 2027.

El proyecto nació con el objetivo de ampliar la oferta de FP del IES Carlos Castilla del Pino y contemplaba hasta seis ciclos formativos, de grado básico, medio y superior, vinculados principalmente a las necesidades del tejido industrial de San Roque. Entre las especialidades planteadas figuran ámbitos como la calderería, la soldadura y la instrumentación.

La elección de estas enseñanzas responde, según el Ayuntamiento, al análisis de las necesidades de las empresas del municipio y a la evolución de sectores como la industria, el hidrógeno verde o la actividad offshore, que demandan perfiles profesionales especializados.

El edificio finalizó su construcción en febrero de 2022. Tras distintas actuaciones y la resolución de un problema constructivo detectado inicialmente, el inmueble quedó preparado para su uso, aunque la oferta de Formación Profesional prevista todavía no se ha puesto en marcha.

Ante esta situación, el Ayuntamiento ha decidido avanzar con una alternativa que permita dar uso al edificio y evitar que continúe infrautilizado. Para ello será necesario elaborar los pliegos técnicos y jurídicos, publicar la licitación y estudiar posteriormente las propuestas recibidas.

La fórmula planteada contempla además que la posible gestión privada tenga un retorno directo para los jóvenes del municipio. El Consistorio no pretende obtener un beneficio económico de la explotación del inmueble y, dado que la licitación debe establecer un canon, la propuesta municipal pasa por destinar ese importe a financiar matrículas de alumnos de familias con menos recursos.

El canon podría situarse, según las previsiones actuales, entre 60.000 y 80.000 euros anuales. La cantidad se destinaría a becas o ayudas para estudiantes sanroqueños derivados de los servicios sociales municipales, con el objetivo de facilitar el acceso a ciclos de grado medio y superior.

El Ayuntamiento mantiene, en cualquier caso, abierta la opción de que La Pólvora se incorpore a la red pública de FP. El centro podría funcionar como una ampliación del IES Carlos Castilla del Pino o mediante una fórmula independiente, siempre que finalmente se garantice su utilización educativa.

El plazo de seis meses marca ahora el calendario. Si durante ese periodo se concreta la incorporación del edificio a la oferta pública de Formación Profesional, la licitación privada quedaría en suspenso. De no producirse, San Roque continuará con el procedimiento para buscar un operador que permita poner en funcionamiento unas instalaciones que llevan varios años a la espera de actividad educativa.