La gran cita internacional de la cultura pop volvió a poner en primer plano la figura del dibujante sanroqueño. La presencia de la Asociación Cultural Carlos Pacheco y la participación de su hijo Alejandro en uno de los paneles de la programación confirmaron la vigencia de un legado que continúa creciendo y que, tras Málaga, ha vuelto a cruzar el Atlántico rumbo a Nueva York.
Carlos Pacheco conocía bien ese mundo. El de los grandes eventos, las colas de aficionados con un cómic bajo el brazo, las conversaciones entre dibujantes y editores y esa particular liturgia que rodea a personajes capaces de sobrevivir durante generaciones. Durante buena parte de su carrera formó parte de él desde dentro.
Por eso su presencia, inevitablemente simbólica, tuvo un significado especial en la última edición de San Diego Comic-Con Málaga, celebrada del 1 al 4 de octubre. Entre algunos de los grandes nombres del cómic y el entretenimiento internacional, el dibujante de San Roque volvió a encontrar su sitio.
La Asociación Cultural Carlos Pacheco participó en la convención durante las cuatro jornadas y su hijo, Alejandro Pacheco, presidente de la entidad, intervino además en uno de los paneles incluidos en la programación. Ante cientos de asistentes se habló de Carlos, de su carrera y de una huella profesional que, cuatro años después de su fallecimiento, continúa muy presente dentro de la industria.
“Lo que más impresiona es la cantidad de historias que tiene la gente con mi padre”, cuenta Alejandro. “Hay quien se acerca con un cómic que guarda desde hace veinte o treinta años, quien recuerda cuándo lo conoció o quien te explica que empezó a seguir su trabajo siendo muy joven. En un sitio como la Comic-Con eres especialmente consciente de todo lo que llegó a construir”.
No resulta difícil entenderlo.
Pacheco fue uno de los autores españoles que consiguió hacerse un nombre propio en el exigente mercado estadounidense cuando llegar hasta allí era todavía una excepción. A lo largo de su carrera dibujó a personajes como los X-Men, Los Vengadores, Los 4 Fantásticos, Superman o Green Lantern y trabajó para las dos grandes casas del cómic norteamericano, Marvel y DC.
Pero Málaga ofreció algo más interesante que una enumeración de títulos.
Durante cuatro días permitió observar la relación que Pacheco continúa manteniendo, a través de su obra, con varias generaciones de profesionales y lectores. Hubo encuentros, recuerdos y conversaciones con autores que compartieron páginas y amistad con él y con otros que encontraron un mercado mucho más abierto después de que dibujantes como Pacheco demostraran que desde España también se podía competir en la primera línea internacional.
Especialmente estrecho fue siempre su vínculo con Jesús Merino, amigo y compañero artístico durante años. Juntos trabajaron en títulos como Avengers Forever, Fantastic Four, Superman o Arrowsmith y formaron uno de los equipos creativos españoles más reconocidos de aquella etapa del cómic estadounidense.
La Comic-Con dejó, sobre todo, la sensación de que Carlos Pacheco continúa perteneciendo al presente del cómic y no únicamente a su historia.
La mejor prueba llegó apenas unos días después.
De Málaga a Nueva York
Tras la cita malagueña, Alejandro Pacheco viajó a Estados Unidos para llevar el legado de su padre hasta New York Comic Con, otro de los grandes encuentros internacionales del sector. El destino difícilmente podía tener mayor carga simbólica.
Estados Unidos fue el territorio en el que Carlos Pacheco desarrolló una parte fundamental de su carrera, estableció relaciones profesionales y personales y terminó trabajando con aquellos personajes que había admirado muchos años antes desde San Roque.
“Volver ahora a Estados Unidos hablando de Carlos tiene algo muy especial”, explica Alejandro. “Allí construyó una parte importantísima de su vida profesional. Para nosotros es fundamental que su legado también tenga recorrido fuera de España, porque su carrera fue internacional”.
Ese propósito está marcando el trabajo de la asociación. No se trata únicamente de custodiar una obra, sino de mantenerla en circulación y convertir el nombre de Pacheco en punto de partida para nuevos proyectos.
Uno de ellos ya tiene fecha recurrente en el calendario.
Tras el éxito de su primera edición, Pachecomic regresará a San Roque la próxima primavera. Su estreno consiguió reunir a un grupo difícilmente habitual fuera de los principales salones españoles: Jorge Jiménez, Pepe Larraz, Mikel Janín, Álvaro Martínez Bueno, Carmen Carnero, Gabriel Hernández Walta, Pasqual Ferry, Rafa Sandoval, Jesús Merino o Paco Roca, entre otros.
La organización trabaja ya en una nueva edición y mantiene conversaciones con figuras muy reconocidas del sector.
“Hay nombres importantes y proyectos que todavía no podemos anunciar. La intención es que Pachecomic siga creciendo y que llegue un momento en el que autores y aficionados sepan que cada primavera tienen una cita en San Roque”.
Mientras eso ocurre, otro de los proyectos más ambiciosos alrededor de su figura entra en una etapa decisiva. Pacheco Forever, el documental dirigido por Adrián Ordóñez sobre la vida y la trayectoria del dibujante, avanza hacia su finalización después de un trabajo que ha buscado reconstruir tanto al artista internacional como a la persona que había detrás de aquellas páginas.
Familiares, amigos y profesionales vinculados a su carrera forman parte de una producción concebida con vocación internacional. El objetivo es que el documental tenga recorrido más allá de España y pueda llegar posteriormente a espectadores de todo el mundo a través de una plataforma de streaming.
Será otra manera de contar una historia que comenzó bastante lejos de los grandes despachos editoriales estadounidenses.
La de un joven de San Roque apasionado por los tebeos que terminó dibujando a algunos de los personajes más importantes de la cultura popular contemporánea.
Cuatro años después de su fallecimiento, Carlos Pacheco continúa teniendo algo que decir en el mundo del cómic. Y el mundo del cómic parece dispuesto a seguir escuchándolo.

