Por Miguel Sánchez

Las primeras horas de este jueves se han dedicado a intensificar la retirada de los vagones de los dos trenes que colisionaron por alcance en la antigua estación de Urda. El accidente deja, por el momento y según cifras oficiales, 68 muertos y más de un centenar de heridos repartidos en hospitales de Albacete, Toledo, Ciudad Real y Madrid.

Durante la noche permanecieron en el lugar más de 500 personas, entre bomberos, efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), personal sanitario y miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Cautela en el rescate

La portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Esther Padilla, explicó en TVE que los equipos trabajan “con mucho cuidado” porque aún no está confirmado que no quede ninguna persona fallecida atrapada entre los restos. Las unidades caninas volverán a actuar hoy, ya que la búsqueda no se da por finalizada. “No hay que precipitarse”, advirtió.

Además de los perros, se emplean drones térmicos para localizar cuerpos que “la vista humana no llegue a detectar”. La maquinaria pesada ya está en el lugar, pero Padilla insistió en que debe actuar con la máxima prudencia, porque no se puede “simplemente levantar el vagón”. La portavoz admitió que la situación es “muy difícil” y pidió dejar trabajar a los profesionales.

Identificación de las víctimas

El Instituto de Medicina Legal de Toledo se prepara para trabajar con hasta 25 médicos forenses. Empezarán por la identificación de 52 de los 68 cadáveres.

Para agilizar el proceso, la Guardia Civil ha registrado ya 64 denuncias de personas allegadas a posibles víctimas. Ha habilitado oficinas en Madrid, Sevilla, Córdoba y Toledo para que los familiares de primer grado identifiquen a los desaparecidos y donen muestras de ADN, según fuentes del Ministerio del Interior.

FOTO: Álvaro García