Por Miguel Sánchez
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha confirmado que la cifra de fallecidos en el choque entre el AVE y el Iryo en Urda (Toledo) asciende, de momento, a 64, además de 80 heridos. Los equipos de emergencias han podido acceder a los vagones del Iryo, lo que ha elevado el recuento, y el dirigente autonómico ha advertido de que prevé que aparezcan más víctimas.
García-Page ha hecho estas declaraciones desde el Puesto de Mando Avanzado instalado en la localidad. Ha explicado que los bomberos creen que ya han sido evacuados los pasajeros de ambos trenes que podían salir por su propio pie o con ayuda, y que ahora se trabaja en revisar el interior de los vagones, todavía sin explorar a fondo. Para despejarlos se han movilizado más medios, entre ellos la Unidad Militar de Emergencias (UME).
Según el desglose que ha dado, unos 30 heridos son leves, alrededor de 50 presentan distintos grados de gravedad y hay algunos en estado crítico.
El presidente regional ha agradecido el “inmenso despliegue” de efectivos y administraciones, y ha asegurado que todos los sistemas sanitarios están operativos. También ha destacado la ayuda recibida de Andalucía, Castilla y León, la Comunidad Valenciana y Madrid, y las llamadas de solidaridad del Rey, de Pedro Sánchez, de Alberto Núñez Feijóo y de alcaldes de distintas administraciones.
Adif ha habilitado puntos de atención a familiares en las estaciones de Atocha, Sevilla-Santa Justa y Córdoba.
Sobre las causas, García-Page ha evitado pronunciarse y ha pedido esperar a lo que digan los especialistas. “Lo importante ahora mismo es atender a las personas, a los fallecidos y a las familias”, ha dicho.
El accidente ocurrió hacia las 8:54 horas, cuando el AVE 2080, que viajaba de Madrid a Sevilla, alcanzó al Iryo 6076, que circulaba por delante, y descarrilaron los dos últimos vagones de este último. El ministro de Transportes, Óscar Puente, llegó a las 9:40 al centro de control de Adif en Atocha.
FOTO: Manu Fernandez (AP)

