Por Miguel Sánchez
La histórica Verja que durante décadas ha separado Gibraltar de La Línea de la Concepción ha pasado definitivamente a formar parte del pasado. La entrada en vigor del tratado firmado entre la Unión Europea y el Reino Unido marca el comienzo de una nueva etapa en las relaciones entre ambos territorios, con importantes cambios para la movilidad, la economía y la vida diaria de miles de personas del Campo de Gibraltar.
Desde este miércoles desaparecen los controles fronterizos terrestres, facilitando el paso de trabajadores, residentes y visitantes entre ambos lados de la frontera. El nuevo modelo traslada los controles de entrada al espacio Schengen al puerto y al aeropuerto de Gibraltar, donde serán realizados por las autoridades competentes conforme a lo establecido en el acuerdo internacional.
El tratado pone fin a varios años de negociaciones iniciadas tras el Brexit y busca garantizar la estabilidad jurídica y económica de una zona en la que miles de personas cruzan diariamente la frontera por motivos laborales. Además de agilizar la circulación de personas, el acuerdo también establece un marco para facilitar el tránsito de mercancías y reforzar la cooperación entre Gibraltar, España, el Reino Unido y la Unión Europea.
Las distintas administraciones han coincidido en señalar que este nuevo escenario supondrá una oportunidad para impulsar el desarrollo económico del Campo de Gibraltar, reforzar los vínculos entre ambos territorios y ofrecer mayor certidumbre a empresas y trabajadores. Al mismo tiempo, el acuerdo mantiene sin cambios las posiciones de España y del Reino Unido respecto a la cuestión de la soberanía de Gibraltar.

