Meteorólogos descartan el tiempo y un ingeniero apunta a un fallo humano con la señalización automática desconectada como posible causa del accidente de Urda
La causa del choque entre un AVE y un Iryo registrado este miércoles en Urda (Toledo) sigue sin esclarecerse, pero ya hay una hipótesis descartada y otra sobre la mesa. Los expertos excluyen la meteorología, mientras que un ingeniero de caminos señala como posible origen un error humano unido a que el sistema automático de señalización no estuviera funcionando.
El siniestro tuvo lugar a las 8.54 horas en la estación de la localidad toledana, en la línea Madrid-Sevilla, según informó el Servicio de Emergencias 112. Hay al menos diez fallecidos confirmados. En la zona trabajan bomberos de los parques de Alcázar de San Juan y Orgaz, Protección Civil de varios municipios cercanos, tres helicópteros sanitarios y dos UVI.
Sin niebla, lluvia ni viento
Meteored ha descartado «totalmente» que el tiempo influyera en el accidente. Su meteorólogo explicó a Europa Press que no había niebla, no había llovido recientemente y no soplaba el viento. Lo primero que hizo fue revisar la imagen de satélite por si hubiera niebla, y concluyó que la explicación debe buscarse en un fallo técnico o humano.
En la misma línea, la meteoróloga de Eltiempo.es y doctora en Ciencias Físicas Mar Gómez indicó que la situación en España es anticiclónica.
La hipótesis del sistema LZB
José María Goicolea Ruigómez, vocal de la Asociación de Ingenieros de Caminos, apunta a un «fallo humano» combinado con que el sistema automático de señalización (LZB nivel 2) no estuviera operativo. Según explicó a Europa Press, la línea Madrid-Sevilla dispone de un sistema que frena el tren con independencia del maquinista cuando detecta otro convoy o un obstáculo en la vía.
Ese mecanismo, señaló, debía estar activo en los dos trenes accidentados. Con él en funcionamiento, que dos trenes que circulaban por la misma vía y en el mismo sentido colisionaran «debería ser imposible». La única interpretación que ve es que el LZB estuviera averiado y los trenes fueran en modo manual (ASFA), de manera que el error de uno de los maquinistas no habría sido corregido automáticamente.
Goicolea recordó que en el accidente de Angrois el tren circulaba con la señalización manual ASFA y dependía del maquinista, que cometió un fallo humano.
El propio ingeniero admitió que se trata de «elucubraciones»: no tiene confirmación de que el sistema fallara, subrayó que no es normal en absoluto que falle y consideró que es pronto para saber más.
FOTO: Agencia EFE

