El aumento de las temperaturas y la mayor afluencia a playas y piscinas favorecen la aparición de infecciones de oído como la otitis externa, una afección que se incrementa en esta época debido a la exposición continuada al agua y la humedad en el conducto auditivo. Así lo advierten desde el Hospital Quirónsalud Campo de Gibraltar, donde insisten en la importancia de la prevención.
El especialista en Otorrinolaringología Eduardo Javier Correa explica que factores como tener un conducto auditivo estrecho, padecer diabetes o enfermedades dermatológicas como la psoriasis aumentan el riesgo de sufrir estas infecciones. Además, el uso frecuente de auriculares o bastoncillos puede irritar el oído y facilitar la aparición de bacterias u hongos.
El facultativo señala que tanto el agua de mar como la de piscina pueden provocar otitis, aunque el riesgo depende principalmente de la exposición prolongada, la retención de humedad y las características de cada persona. Entre las principales recomendaciones destacan secar bien los oídos tras el baño, evitar introducir objetos en el conducto auditivo y utilizar tapones o gorro en personas propensas a padecer esta dolencia.
Asimismo, se aconseja suspender los baños ante los primeros síntomas, como dolor, picor o sensación de oído taponado, ya que la entrada de agua puede agravar la infección. En la mayoría de los casos, la otitis externa se resuelve sin complicaciones si se trata adecuadamente, aunque es recomendable acudir al especialista si el dolor es intenso o no mejora en un plazo de 48 a 72 horas.
Desde el centro hospitalario subrayan la importancia de actuar de forma precoz para evitar recaídas o posibles complicaciones, especialmente en personas con enfermedades crónicas o con el sistema inmunológico debilitado.

