
Juanje Quirós
El golf es mucho más que un deporte; es una experiencia de conexión con la naturaleza, un ejercicio físico moderado y una oportunidad para mejorar la salud mental
Jugar al golf implica caminar entre 8 y 10 kilómetros por ronda, lo que favorece la salud cardiovascular, mejora la resistencia y ayuda a mantener un peso saludable. Además, al desarrollarse en entornos naturales, promueve la relajación, reduce el estrés y estimula la concentración y la toma de decisiones.
A nivel social, el golf permite disfrutar de una actividad compartida, ideal para fortalecer vínculos, ya sea entre amigos, compañeros de trabajo o familiares. Su carácter no competitivo y pausado lo convierte en una opción excelente para personas de todas las edades, especialmente en una época en la que la vida sedentaria y el estrés son comunes.
Partimos de la base que no soy médico ni pretendo serlo, sin embargo, disfrutar del golf en verano o en climas cálidos también implica asumir ciertos riesgos que es imprescindible prevenir. La exposición prolongada al sol puede derivar en quemaduras, envejecimiento prematuro de la piel e incluso aumentar el riesgo de cáncer cutáneo. Para prevenir estos efectos, es fundamental aplicar protector solar de amplio espectro (SPF 30 o superior) cada dos horas, cubrirse con ropa ligera y transpirable, utilizar gorras o viseras, y llevar gafas de sol con filtro UV.
Además, hay que tener especial cuidado con los golpes de calor, más comunes en días de alta temperatura y humedad. Para evitarlos, es crucial hidratarse antes, durante y después del juego, aunque no se tenga sed, descansar a la sombra siempre que sea posible, y evitar jugar en las horas centrales del día. También es aconsejable reconocer los primeros síntomas de un golpe de calor —mareo, dolor de cabeza, fatiga o confusión— y actuar de inmediato si aparecen. Ante la más mínima advertencia, acudir a nuestro servicio médico inmediatamente.
En definitiva, el golf ofrece múltiples beneficios para la salud física, mental y social, siempre que se practique con responsabilidad y atención a las condiciones climáticas. Adoptar medidas de protección solar y prevención del calor no solo protege nuestra salud, sino que también garantiza una experiencia de juego más cómoda y segura. Disfrutar del golf es disfrutar de la vida, pero hacerlo bien informado es, sin duda, el mejor golpe que podemos dar.
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Golf: outdoor wellbeing with essential precautions
Golf is much more than just a sport. It offers a chance to connect with nature, engage in moderate physical activity and improve mental wellbeing. Playing a round typically involves walking between 8 and 10 kilometres, which supports cardiovascular health, builds stamina and helps maintain a healthy weight. Set in natural surroundings, golf also encourages relaxation, reduces stress and boosts focus and decision-making.
On a social level, golf provides a shared experience that helps strengthen relationships, whether among friends, colleagues or family. Its unhurried and non-competitive nature makes it an ideal activity for all ages, especially in a time when sedentary habits and stress are increasingly common.
I’m not a doctor, nor do I pretend to be, but enjoying golf in summer or warm climates does come with certain risks that shouldn’t be overlooked. Prolonged exposure to the sun can result in sunburn, premature skin ageing and, in more serious cases, a heightened risk of skin cancer. To protect against this, it’s essential to use broad-spectrum sunscreen (SPF 30 or higher), reapply it every two hours, wear light and breathable clothing, use a cap or visor and choose sunglasses with UV protection.
It’s also important to be mindful of heatstroke, which is more likely on very hot and humid days. To avoid it, stay hydrated before, during and after your game, even if you don’t feel thirsty. Take breaks in the shade whenever possible and avoid playing during the hottest hours of the day. Learn to recognise early signs of heatstroke such as dizziness, headache, tiredness or confusion, and respond quickly if they appear. If there is any doubt, seek medical assistance immediately.
In short, golf offers a wealth of physical, mental and social benefits, provided it’s played with awareness and care. Protecting yourself from the sun and heat not only safeguards your health, it also ensures a more pleasant and safe golfing experience. Enjoying golf is enjoying life – and doing so wisely is the best swing you can take.

