Guadiaro vivió en la tarde del sábado una jornada de fe y tradición con motivo de la celebración del Corpus Christi.
Los actos comenzaron con una emotiva misa en el Santuario de la Divina Misericordia, en Pueblo Nuevo, que congregó a numerosos fieles.
Tras la ceremonia religiosa, dio comienzo la solemne procesión del Santísimo Sacramento, que recorrió las calles del municipio hasta llegar a la iglesia de Nuestra Señora del Rosario, en el corazón de Guadiaro. La comitiva estuvo encabezada por el teniente de alcalde, Óscar Ledesma, y contó con la participación activa de feligreses y miembros de la Asociación Parroquial del Santo Entierro y Nuestra Señora de los Dolores, entre ellos muchos niños, quienes colaboraron como hermanos y cargadores.
El recorrido procesional incluyó la avenida Ciro Gil, así como las calles Francisco Amado, Colón y Posada, finalizando con la emblemática subida por la cuesta de la Antigua Venta Toledo antes de entrar en el templo parroquial.

