Jardines en primavera

    Llegamos a los meses más cálidos del año y  los jardines deben están preparados y lucir su mejor versión con plantas y floraciones que acompañan y llenan de belleza natural nuestro espacio exterior

    Por Reyes Seijas · Fotos Greenflowers

    Se huele, se siente…pero sobre todo se ve. La primavera ha llegado y con ella la floración de jardines y espacios naturales, que llenan de olor y color nuestras vidas. Y de manera casi inconsciente, mentalmente estamos predispuestos a  dedicar la mayor parte del tiempo haciendo vida fuera. Sustituimos el interior de los hogares por horas de lectura, almuerzos o jornadas de ocio en nuestras terrazas y jardines, con lo cual es el momento perfecto para adecuarlo y hacer que luzca sano e impecable en los meses más cálidos del año.

    Tras meses de frío y lluvias, nuestras plantas necesitan que las ayudemos a recuperar su viveza natural. Nuestra principal misión ahora es paliar los efectos de meses atrás no solo sobre las plantas, sino sobre el suelo en el que crecen. De qué hagamos y cómo lo hagamos dependerá que vuelvan a brotar y cómo luzcan esas que nos alegran la vista cuando disfrutamos en el exterior. 

    Para ello SGplus ha contado con el asesoramiento de una de las mejores profesionales del sector, Rocío Sainz de Rozas, que nos ha hablado de los dos aspectos básicos y esenciales para conseguir nuestro propósito: las labores de preparación previas que hay que hacer de cara a la primavera y el verano y la adecuada elección de las especies. 

    El primero de nuestros cometidos sería por tanto llevar a cabo esa primera parte técnica que garantizaría la viabilidad de nuestro jardín en los meses venideros. Una de las primeras labores que debemos hacer es el entrecavado, es decir, labrar todo el suelo para que la tierra quede mullida. Esencial porque, como explicaba Rocío, las lluvias del invierno que son especialmente torrenciales en esta zona, generan una capa dura en la tierra vegetal, en la última capa del jardín y que a la planta le cuesta mucho romper. “Es la labor más importante y la que menos se realiza, quizás también porque es la menos conocida”, puntualizaba. 

    A continuación hay que comprobar que todos los riegos estén bien ubicados y que funcionen correctamente, porque a partir de abril las temperaturas se empiezan a registrar algo más altas. Otra de las prioridades de Rocío es hacer un uso eficiente del agua, por ello recomienda siempre el riego de parterres por goteo y el césped por aspersión. “Somos partidarios de que cada vez nuestros jardines tengan menos césped, para intentar adaptar los trazados a nuestro clima, con escasas lluvias. Intentamos que la planta sea más autóctona, para que tenga menos necesidades hídricas”, nos explicaba. Aconseja por tanto que optemos por plantas con necesidades hídricas limitadas y llevar a cabo riegos profundos. Es decir, entre los meses de mayo y junio es suficiente regar dos veces por semana durante unos 30 o 40 minutos, para conseguir que la raíz penetre profundamente. De lo contrario, si se lleva a cabo un riego de menos tiempo pero más veces por semana, aunque el gasto de agua es similar, la raíz no profundiza y se queda siempre en la superficie. En este sentido, Rocío nos revelaba un secreto: el estrés hídrico, es decir, “que la planta pase un poquito de sed”. En su justa medida, “con el estrés hídrico conseguimos que la floración sea infinitamente más explosiva y potente”. Y es que curiosamente mueren más plantas por exceso de agua que por escasez, explicaba la paisajista. Aunque bien es cierto que en los meses de julio y agosto, debido al aumento de las temperaturas, el riego debe ser de tres veces a la semana. Y nunca hacerlo en las horas de calor duras del día, ya que el agua funciona como un cristal y quemaría la planta.

    El abono es otro de los aspectos importantes a tener en cuenta, pero aquí la previsión debe ser más anticipada. Lo ideal es preparar los arriates en otoño con abono orgánico, para que cuando llegue la primavera intentar hacer un abonado de liberación lenta (químico), para que aguante hasta finalizado el verano.

    Finalmente, para el control de plagas invasoras, Rocío aconseja dejar el tema de los fitosanitarios en manos de profesionales especializados, usarlos solo en casos estrictamente necesarios y siempre de corto espectro, para evitar dañar la biodiversidad

    En cuanto a la otra fase fundamental de la preparación de nuestro jardín, la de la selección y plantación, Rocío es partidaria de una floración escalonada, que nos permita tener flores a lo largo de toda la primavera y todo el verano.“Para nosotros el 60 % de un jardín es siempre verde, que es lo que le da la estructura, y el otro 40% son las plantas que hacen la floración”, explicaba. Y entre las variedades con las que podemos llenar de color nuestro espacio exterior hay miles: verbena fonariensis, gaura lindheimeri, agapantos, nepeta, agastache, etc. Como suele decirse: para gustos, colores. Eso sí, no olvidar que en los espacios costeros debemos optar por plantas con mayor aguante salino, a diferencia de las destinadas para zonas de interior, donde lo que hay que tener en cuenta es la resistencia a la amplitud térmica.  

    Cuando llega septiembre la floración ya ha pasado su momento, así que lo ideal es hacer  una buena poda y preparar para el otoño.