La Unión Europea y el Reino Unido han alcanzado un nuevo acuerdo específico sobre Gibraltar que redefine el marco de relaciones tras el Brexit, el cual, elimina las barreras físicas en la frontera con España, integrando al Peñón en un sistema de circulación alineado con el espacio Schengen y en una unión aduanera con la UE
Uno de los puntos centrales del acuerdo es la eliminación de las barreras físicas en la frontera entre Gibraltar y España, por lo que el Peñón se integraría en el espacio Schengen. Para garantizar su integridad, los controles fronterizos se realizarán en el puerto y el aeropuerto de Gibraltar, los cuales serán efectuado por las autoridades británicas, que aplicarán su legislación, europeas que velarán por el Código de Fronteras Schengen. Además, las personas podrán circular entre Gibraltar y los Estados que aplican plenamente Schengen sin controles internos, salvo en casos excepcionales de amenaza grave para la seguridad o el orden público.
En el ámbito económico, Gibraltar se integrará en una unión aduanera con la UE. Se eliminan las barreras físicas al movimiento de mercancías por vía terrestre, aunque se mantienen ciertos mecanismos de control cuyo objetivo será proteger los intereses financieros europeos. Para garantizar que haya una competencia de mercado justa, el acuerdo obliga a los diferentes implicados a comprometerse en materia de norma laboral, protección medioambiental y fiscalidad. Uno de los asuntos más sensibles históricamente en Gibraltar ha sido el comercio de tabaco, por lo que este nuevo acuerdo regula este aspecto de forma independiente. De esta manera, se establecerá un mayor control aduanero y, aunque, no se detalla en el texto podría reducirse la diferencia en el precio.
Otro de los aspectos tratados en el acuerdo es la seguridad. El pacto prevé cooperación reforzada en esta materia. Para ello se ejecutarán mecanismos de colaboración junto a la Europol y Eurojust que facilitaría procesos judiciales al hacer más rápido viable aspectos como intercambio de información o antecedentes. También se establecen medidas contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo, así como sistemas de coordinación en la gestión de alertas y bases de datos nacionales.
Uno de los apartados esta dedicado a los trabajadores transfronterizos, es decir, las personas que a diario cruzan la frontera por motivos laborales. Este pacto garantiza sus derechos laborales y, en este orden, asegura que se coordinaran ambos sistemas de seguridad social y habrá cooperación entre administraciones.
Por último, para garantizar el cumplimiento del acuerdo, se crea un Consejo de Cooperación integrado por representantes de la UE y del Reino Unido en relación con Gibraltar junto a varios comités especializados en circulación de personas, economía y comercio, y aviación

