Este tipo de hidrozoo similar a una medusa no es un visitante habitual en nuestras playas. Sin embargo, en algunas ocasiones como la ocurrida este pasado lunes, las fuertes corrientes las acercan a las costas del Campo de Gibraltar. Debido a su potente veneno, es conveniente evitar cualquier tipo de contacto y saber cómo actuar en el caso de haber sufrido una picadura

Una carabela portuguesa (Physalia physalis) es un organismo marino que se parece a una medusa pero, en realidad, es una colonia de pólipos especializados. Su característica más llamativa es su flotador gelatinoso de color azul violáceo, que sobresale del agua como una vela. Sus tentáculos pueden llegar a medir varios metros y están llenos de células urticantes que inyectan una neurotoxina, causando una picadura muy dolorosa e incluso, en el caso de reacciones más extremas, problemas respiratorios y hasta una parada cardíaca.

¿Qué hacer si te pica una carabela portuguesa?

–  Si estás en el mar, intenta salir del agua sin entrar en pánico para evitar más contacto con los tentáculos.

– No toques la zona afectada: Evita frotar la piel o rascarte, ya que podrías empeorar la reacción.

– Nunca uses agua dulce, enjuaga la zona con agua salada o suero fisiológico, ya que al igual que ocurre con las medusas, el agua dulce puede activar más toxinas.

– Retira los restos de tentáculos: Si quedan adheridos a la piel, retíralos con pinzas o con el borde de una tarjeta, nunca con las manos desnudas.

– Busca atención sanitaria lo antes posible: Si el dolor es muy intenso, hay reacción alérgica o síntomas como dificultad para respirar o mareos, es necesaria la atención médica de inmediato.

– Mientras llega la atención sanitaria, puedes intentar sumergir la zona afectada en agua caliente (40-45°C) durante 20-45 minutos, lo que puede ayudar a inactivar el veneno y aliviar el dolor. Pero evita siempre remedios caseros que son totalmente ineficaces. Nunca apliques vinagre, amoníaco o alcohol, ya que pueden empeorar la reacción.