Robert Kmita, director SO/Sotogrande Resort & Spa

    El lujo rebelde formará parte de la comunidad de Sotogrande

    En la antesala de la apertura más esperada del año, SGplus habla con la persona que dirigirá la actividad de un hotel que llega a Sotogrande para romper con el concepto habitual de lujo

    Por Reyes Seijas · Fotos SGplus

    La noticia se hizo oficial el pasado mes de noviembre. Robert Kmita se convertía en el Director General de SO/Sotogrande Resort & Spa, el proyecto más ambicioso que actualmente conduce la gestión de Sotogrande S.A. y cuya apertura está prevista para principios de julio. El nuevo complejo hotelero de 5 estrellas lujo es el primer SO en España, con el que el grupo Accor desembarca en Sotogrande para instaurar su personal concepto de “lujo rebelde”, en el que fusiona la exclusividad y el compromiso de la marca con la gastronomía y el bienestar vibrante y optimista.

    Con unas obras a nivel muy avanzado y planes de actuación en marcha, SGplus ha podido compartir con Kmita el café de esta edición para repasar los principales puntos estratégicos de su gestión, reflexionar sobre el impulso que supone esta apertura para el sector en la zona y conocer un poco más sobre la persona que liderará a uno de los equipos más amplios que nunca ha tenido un hotel en Sotogrande. 

    Aunque se ha pasado los últimos veinte años viajando por el mundo y trabajando en la gestión hotelera, en sus planes no estaba dedicarse a ello. En Dinamarca, país del que procede, fue jugador profesional de hockey sobre hielo, llegando a formar parte del equipo nacional. Entonces sus miras estaban puestas en Estados Unidos, pero el trabajo de su padre les hizo terminar estableciendo su residencia en la Costa del Sol. No obstante, su primer viaje a España fue con tan solo tres meses. Y es que sus padres, de origen polaco, siempre estuvieron enamorados de este país  y todos los años solían venir de vacaciones a Fuengirola y Torremolinos. 

    Robert ha crecido rodeado de la cultura española pero bajo la educación familiar de origen polaco de sus padres. “Siempre hemos estado viajando hospedado en muchos hoteles, fue parte de mi vida, y tengo familia en Alemania, Suecia, Estados Unidos, Sudamérica…”, contaba Kmita. Pero el destino quiso que viviendo en una zona que despuntaba como destino hostelero, terminara licenciándose en gestión hotelera por la Universidad de Les Roches, en Marbella. “Realmente no fue mi decisión, sino más bien de mis padres porque pensaron que era algo bueno para mí”, recordaba. 

    La profesión le ha permitido ampliar conocimientos, experiencia, riqueza cultural y la capacidad de adecuarse a distintos entornos, mentalidades y formas de trabajar. Ha pasado por Asia, Dubai, Sudamérica, los países nórdicos… Y llega a la conclusión de que el secreto está en la capacidad de adaptación y en mantener siempre una mentalidad abierta. 

    En la distancia corta el discurso amable, optimista y experto del nuevo director permite hacerse una idea clara del nuevo concepto de alojamiento que traerá SO. El lujo moderno y divertido, con múltiples experiencias sensoriales al servicio de una cultura local readaptada a los nuevos tiempos van a permitir poner a disposición de todos un complejo con 151 habitaciones, cinco piscinas, nueve espacios de restauración, más de 2.000 m2 de spa, gimnasio, casi 1.000 m2 de espacio para conferencias y reuniones, que incluye un auditorio al aire libre, casi 9 hectáreas de jardines y el mismo recorrido en golf, con mejoras que harán disfrutar de la práctica de este deporte a niveles superiores. “Tenemos todo lo que necesitamos para tener éxito. La ubicación es idónea, estamos en Sotogrande”, expresaba el director al tiempo que ponía en valor la garantía que supone como destino el estar rodeado de algunos de los mejores campos de golf del mundo. Kmita pone el énfasis en la integración en la comunidad y el equipo humano como claves del éxito. “Es fundamental tener un buen plan de marketing para estar bien posicionados, la formación y ser parte de la comunidad”, explicaba. Bajo las pautas de la nueva dirección habrá una plantilla de 64 personas, empleados del antiguo hotel, y formarán a aproximadamente el doble, lo que permitirá tener una plantilla de unos 190 empleados en temporada alta. “Es clave que haya una buena sinergia, que la formación sea buena, el marketing, el posicionamiento y que formemos parte de la comunidad”.

    Para el director danés “el equipo es esencial, yo diría que un 80 o 90 por ciento del éxito”. Lo que explica que su prioridad se centre en estar rodeado de, “buena gente, con buena formación y que disfrute de su trabajo. Eso también lo ven los huéspedes”. Un estilo de gestión basado en la cultura Heartist, que será el fundamento a la hora de dar el servicio y que consiste en “hacer las cosas con el corazón”, explicaba. Una forma de trabajo que ensambla con el carácter y la cultura mediterránea y permitirá dar una asistencia impecable y cuidada al máximo detalle, anteponiendo el interés por el estado y las necesidades particulares del huésped en cada momento y el trato cercano. Una cultura de trabajo que se hará extensible al empleado. “Vamos a hacer muchas cosas dentro del hotel en este sentido, habrá muchas sorpresas y habrá un equipo encargado especialmente de estas acciones”, nos adelantaba.

    Definitivamente el nuevo director de SO/Sotogrande hace llegar al interlocutor que nos encontramos ante una “lifestyle brand divertida”, que se establece aquí bajo el concepto de cortijo evolucionado y, como dice, “nos da vía libre para hacer cosas un poco distintas”. Como, entre otros muchos detalles, las vajillas o los uniformes, diseñados por Dolores Cortés y que huyen del clásico modelo blanco y negro con corbata. “La gente va a venir y va a decir…wow, nunca he visto eso en un hotel. Eso es la marca SO, hacer las cosas distintas, pero siempre con el servicio del lujo”.