La inclusión de esta especie endémica de Gibraltar en peligro de extinción en la lista de especies protegidas refuerza los esfuerzos de conservación de la biodiversidad única del Peñón

Gibraltar es un lugar único en el mundo no sólo por su estratégica ubicación entre el Mediterráneo y el Atlántico o por su particular historia, también lo es a nivel ecológico, al ser un ecosistema con unas condiciones difíciles de replicar en otras partes del planeta.

La extrema altura de un peñón solitario que se adentra en el mar, azotado por los vientos procedentes de dos mares y dos continentes, además de su antigua unión a la plataforma continental africana, de la que se separó hace millones de años, ha permitido que en un enclave tan pequeño se hayan desarrollado y sobrevivido hasta ahora especies animales y vegetales extremadamente dificiles de encontrar en otras partes del planeta, o incluso únicas con respecto al resto de Europa o el mundo.

Uno de estos ejemplos extremos es el Rossmaessleria scherzeri, un caracol terrestre que ha demostrado ser endémico del Peñón, es decir, que Gibraltar es el único lugar del planeta en el que es posible encontrarlo.

En el entorno aislado que supone la vegetación de las laderas del peñón esta especie ha ido sobreviviendo hasta nuestros días, aunque por su escasa dispersión poblacional y el progresivo aumento del impacto de la actividad humana, ha llegado a entrar en un riesgo evidente de extinción.

Con el fin de proteger este tipo de molusco terrestre único en el mundo, el Gobierno gibraltareño ha decidido recientemente incluirla en la lista de especies protegidas bajo su Ley de Protección de la Naturaleza. Esta medida se produce tras un estudio liderado por el Dr. Álex Menez, del Museo Nacional de Gibraltar y la Universidad de Gibraltar, que reveló una preocupante disminución de su población en las últimas décadas.

Rossmaessleria scherzeri es una especie conocida desde 1867, pero cuya verdadera relevancia había pasado desapercibida hasta fechas recientes. Al revelarse como una especie endémica de la zona, el ADN de toda su población es completamente originario de Gibraltar, lo que la convierte en un símbolo de la singularidad biológica del Peñón.

El estudio realizado sobre la población local de moluscos terrestres también identificó otras dos especies de caracoles en declive: el Papillifera papillaris, localizado sólo en dos áreas del Peñón, y el Pseudotachea litturata, anteriormente abundante pero ahora en regresión.

Aunque también preocupa la supervivencia de ambas especies, se da la circunstancia que estos caracoles aún pueden encontrarse en otras zonas del mundo. La Papillifera papillaris, originaria de Córcega, Cerdeña y Sicilia, cuenta con su propia y particular historia, ya que se cree que esta especie llegó a Gibraltar y diversas zonas costeras del Mediterráneo introducida de forma involuntaria por el hombre en la época romana, junto a rocas y gravas utilizadas como material de construcción. Por su parte, el Pseudotachea litturata es un caracol autóctono, que aún puede encontrarse en el sur de la Península Ibérica y norte de Marruecos.

De cara a garantizar la permanencia de estas tres especies en Gibraltar, este proyecto de investigación incluyó la posibilidad de su cría en cautividad, con el objetivo de reforzar sus poblaciones locales mediante la posterior liberación de ejemplares en sus hábitats originales.

Otras especies endémicas de Gibraltar

A pesar de su pequeña extensión, Gibraltar alberga una destacada variedad de flora y fauna endémicas que contribuyen a su biodiversidad única.

En cuanto a la fauna, el animal más conocido y representativo del Peñón es sin duda el macaco de Berbería (Macaca sylvanus). El comúnmente llamado ‘mono de Gibraltar’, es el único primate salvaje que queda en Europa y la única especie de macaco que se encuentra fuera de Asia.

Pero además de este conocido habitante, Gibraltar también es el hogar de una pequeña población de perdiz moruna (Alectoris barbara), la única que puede encontrarse en la Europa continental, y donde llegó de manos del ser humano a principios del siglo XIX por su interés cinegético.

En cuanto al reino vegetal, entre las especies más destacadas se encuentra la Iberis gibraltarica, conocida como la ‘canasta de plata de Gibraltar’, que crece en las grietas de las rocas calizas del Peñón y es el símbolo de la Reserva Natural del Peñón.

Otra planta notable es Silene tomentosa, o campion de Gibraltar, una especie muy rara que se creía extinta desde el siglo XIX hasta su redescubrimiento hace unos cuarenta años, habiendo sobrevivido unos pocos ejemplares en los afloramientos rocosos más inaccesibles de la Roca.

Tras un ambicioso programa de recuperación de la especie, se pudo incrementar su número en de la Reserva Natural del Peñón a partir de ejemplares cultivados en el Jardín Botánico de Gibraltar.

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Rossmaessleria scherzeri: a snail with 100% Gibraltarian DNA

The inclusion of this endangered species endemic to Gibraltar on the list of protected species strengthens efforts to conserve the Rock’s unique biodiversity.

Gibraltar is a unique place in the world not only because of its strategic location between the Mediterranean and the Atlantic or its distinctive history, but also from an ecological standpoint. It is an ecosystem with conditions that are extremely difficult to replicate elsewhere on the planet.

The extraordinary height of this solitary limestone Rock jutting into the sea, battered by winds from two seas and two continents, along with its ancient connection to the African continental shelf—from which it separated millions of years ago—has allowed a remarkable number of plant and animal species to develop and survive in such a small area. Many of these species are difficult to find elsewhere, or even unique in Europe or globally.

One such remarkable example is Rossmaessleria scherzeri, a terrestrial snail proven to be endemic to the Rock, meaning Gibraltar is the only place on Earth where it can be found.

This species has managed to survive within the isolated vegetation on the slopes of the Rock. However, due to its very limited population spread and the increasing impact of human activity, it has now become clearly endangered.

To protect this unique land mollusc, the Gibraltarian government has recently decided to include it in the list of protected species under its Nature Protection Act. This measure follows a study led by Dr Álex Ménez of the Gibraltar National Museum and the University of Gibraltar, which revealed a worrying decline in the snail’s population over recent decades.

Although Rossmaessleria scherzeri has been known since 1867, its true significance had gone unnoticed until recently. Now revealed as a species endemic to the area, its entire population’s DNA is entirely native to Gibraltar—making it a symbol of the Rock’s unique biological identity.

The same study on local land molluscs also identified two other declining snail species: Papillifera papillaris, found in only two locations on the Rock, and Pseudotachea litturata, once abundant but now in retreat.

Although the survival of both species is also concerning, it’s worth noting that they can still be found in other parts of the world. Papillifera papillaris, native to Corsica, Sardinia, and Sicily, has a unique history. It is believed to have been accidentally introduced to Gibraltar and other Mediterranean coastal areas during the Roman era via rocks and gravel used in construction. Pseudotachea litturata, meanwhile, is native and still found in southern Iberia and northern Morocco.

To ensure the survival of all three species in Gibraltar, the research project also explored the possibility of captive breeding to reinforce local populations by releasing individuals into their original habitats.

Other Endemic Species of Gibraltar

Despite its small size, Gibraltar hosts a noteworthy variety of endemic flora and fauna that contribute to its unique biodiversity.

As for its fauna, the most well-known and iconic animal of the Rock is undoubtedly the Barbary macaque (Macaca sylvanus). Commonly referred to as the ‘Gibraltar monkey,’ it is the only wild primate in Europe and the only macaque species found outside Asia.

But beyond this famous resident, Gibraltar is also home to a small population of Barbary partridge (Alectoris barbara), the only one to be found on the European mainland. It was introduced by humans in the early 19th century for hunting purposes.

In the plant kingdom, one of the most notable species is Iberis gibraltarica, known as the Gibraltar candytuft, which grows in the crevices of the Rock’s limestone and serves as the symbol of the Upper Rock Nature Reserve.

Another remarkable plant is Silene tomentosa, or Gibraltar campion, a species so rare it was believed extinct since the 19th century—until a few surviving specimens were rediscovered about 40 years ago on the Rock’s most inaccessible cliff faces.

Thanks to an ambitious recovery programme, the species’ numbers have since been increased within the Upper Rock Nature Reserve using specimens cultivated at the Gibraltar Botanic Gardens.