Por Miguel Sánchez

Valderrama volvió a mostrar su versión más exigente en el arranque del LIV Golf Andalucía 2026. Las fuertes rachas de viento pusieron a prueba a los jugadores desde el primer hoyo, pero Sergio García y David Puig lograron mantenerse entre los mejores del torneo tras firmar sendas vueltas de 69 golpes (-2).

El capitán de Fireballs GC, uno de los grandes conocedores del recorrido sanroqueño, valoró muy positivamente una jornada en la que la paciencia fue tan importante como la calidad de los golpes.

“Estoy muy contento. Valderrama ya es suficientemente complicado, pero con estas rachas de viento ha sido aún más difícil”, explicó García tras finalizar su ronda. El castellonense reconoció que hubo momentos especialmente delicados, como en los hoyos 16 y 17, donde las ráfagas alteraron por completo el comportamiento de la bola.

Para el español, la experiencia acumulada durante décadas jugando en Valderrama fue un factor importante para gestionar una jornada tan compleja. “Este campo requiere mucha paciencia. A veces haces buenos golpes y no obtienes recompensa por culpa del viento”, señaló.

García también anticipó que el cambio previsto en la dirección del viento para la segunda jornada transformará por completo el recorrido. “Si entra el Levante será un campo totalmente diferente”, afirmó. Sin embargo, se mostró confiado gracias a su amplio conocimiento del trazado. “He jugado este campo en prácticamente todas las condiciones imaginables. Espero que eso sea una ventaja”.

Además, el capitán de Fireballs GC volvió a mostrar su admiración por Valderrama y defendió la importancia de mantener la cita andaluza dentro del calendario de LIV Golf. “Tiene algo especial. Se podría considerar el Augusta de Europa”, aseguró.

Por su parte, David Puig completó una de las rondas más meritorias del día después de recuperarse de varios contratiempos en la segunda mitad del recorrido. El joven catalán llegó a situarse con tres golpes bajo par antes de encadenar errores que le devolvieron al par del campo, aunque reaccionó con dos birdies en sus tres últimos hoyos para cerrar la jornada en números rojos.

“Cualquier resultado bajo par en este campo es una gran vuelta, especialmente con las condiciones que hemos tenido hoy”, destacó Puig. “Fue duro pasar de tres bajo par al par del campo, pero terminé de una manera increíble y estoy muy satisfecho”.

El jugador de Fireballs GC también reconoció la influencia positiva que ha tenido compartir equipo con Sergio García durante la última temporada. Puig explicó que en los últimos meses ha trabajado especialmente en reducir la altura de sus golpes, un aspecto clave para competir con éxito en Valderrama cuando sopla el viento.

“Era fundamental controlar mejor la trayectoria de la bola en un día como este. Creo que hice un gran trabajo y fui mucho más consistente con los golpes que quería ejecutar”, concluyó.

Con ambos jugadores situados en los puestos de cabeza y con un cambio radical de condiciones previsto para la segunda ronda, Fireballs GC afronta el resto del torneo con motivos para ser optimista en uno de los escenarios más emblemáticos del golf europeo.