Un café con…Nono Sancho

    “El factor humano es un activo de la empresa, es imprescindible”

    El KE es Nono Sancho y su manera de entender la vida y los negocios. Cuando se cumplen treinta años desde su apertura, hacemos balance con el empresario para entender la concepción del restaurante más emblemático de Sotogrande

    Por Reyes Seijas

    Treinta años dan para mucho. Mucho para contar, muchas ilusiones, muchas pruebas superadas, muchas caras, muchos sabores, mucho trabajado y, por qué no, mucho aún por hacer.

    La idea de trabajar en lo que te apasiona y que esa pasión se desarrolle en el tiempo implicando y beneficiando a un buen número de personas, es la  máxima de cualquiera. Pero en el caso de Nono Sancho, fundador  -junto con su mujer, Silvia García-Serrano Adrada- de KE Sotogrande, más bien fueron coincidencias de un destino que él ha sabido fortalecer con su hacer personal y profesional.

    En esta edición SGplus ha compartido el café con él, uno de los empresarios más significativos del entorno, porque su espacio de restauración en el Puerto de Sotogrande ha asistido al crecimiento de una de las urbanizaciones más exclusivas del mundo.

    Hoy Nono se levanta cada día sabiendo que debe seguir cuidando a su “niño chico”, rodeado de un equipo de 50 empleados y habiéndose ganado el afamado distintivo de ser el corazón de gran parte de la vida social de Sotogrande. “Es un orgullo, estoy muy contento”, nos decía, “pero aquí no hay un manual, yo creo que es más el día a día y el estar encima”.

    A principios de año la Mancomunidad de Municipios del Campo de Gibraltar le concedía el Premio a la Excelencia Empresarial. Aunque él prefiere navegar en el bando de la discreción, admite que este tipo de reconocimientos “ayuda a que te des cuenta que hay gente que piensa ti”.

    Nono nos hablaba del cansancio natural que a veces se deja notar por los años de trabajo al frente, pero lo que nunca decae es su ilusión, que alimenta con una mezcla de talante de superación y la necesidad de estar siempre a la vanguardia. KE Sotogrande es fiel a sus principios de trabajar con productos de primera calidad, apoyar lo ecológico, mantener siempre activo el marketing empresarial, apoyar al profesional local y en acometer alguna reforma cada cuatro años. La de este año y justo la anterior han sido para el empresario las más significativas: “Lo voy cambiando para mantener la ilusión viva en los clientes y en mí mismo”.

    Aun sabiendo que la imagen y la renovación es parte esencial de cualquier negocio, uno de los grandes secretos del éxito del KE es la puesta en valor del equipo. “El factor humano es un activo de la empresa, es imprescindible”, subrayaba Nono. Y mantener eso a lo largo de los años no es fácil, pero al final no existe una fórmula exacta, como él dice “es tu presencia, estoy aquí muchas horas con ellos. La gente ya no busca solo el dinero, sino calidad de vida, seguridad, apoyo… Levantarte por la mañana con la seguridad de saber dónde voy a trabajar pasado mañana es muy importante”.

    En su carrera hasta aquí siempre está presente el apoyo de su mujer e hija. Sabe que ha aprendido más de las dificultades, de eso que ha habido que corregir. Y de las circunstancias vividas con la pandemia, Nono es consciente de la incertidumbre pero saca la lectura positiva y lo lleva a la práctica. Han reordenado el espacio en el restaurante dejando un solo punto de acceso y salida, lo que ha supuesto un doble beneficio: para el cliente, que se siente con más intimidad y para el trabajador, que trabaja menos estresado. 

    Han quitado –al menos por el momento- el servicio de barra y han reducido la carta, dejando solo los platos estrella. Y la reacción de los clientes aplaude las novedades más que nunca.

    La identidad de KE Sotogrande ha nacido y crecido bajo la tutela de un empresario entregado a un negocio al que cuida y mima. Y si alguna vez decide dejar de estar en primera línea, Nono Sancho tiene claro que volcará toda su energía en sus otras dos pasiones, el motor y el campo.