Por: Fermín Oncala

Los implantes maxilofaciales personalizados se han consolidado como una solución para pacientes que presentan situaciones clínicas de elevada complejidad y para los que los tratamientos convencionales de rehabilitación oral no resultan viables. Casos de pérdida ósea avanzada, fracaso de tratamientos previos, ausencia de soporte dentario o determinadas condiciones anatómicas requieren procedimientos altamente especializados y diseñados de forma individualizada.

Según explica el doctor Primitivo de la Quintana, jefe de la Unidad de Cirugía Oral y Maxilofacial de los hospitales Quirónsalud Campo de Gibraltar, Marbella y Málaga, estos tratamientos tienen como objetivo recuperar una correcta función oral en pacientes que cuentan con opciones terapéuticas limitadas.

El especialista señala que cada procedimiento se planifica de manera personalizada tras una valoración conjunta entre los equipos de Cirugía Maxilofacial y Odontología especializada, teniendo en cuenta las características anatómicas, funcionales y médicas de cada paciente.

Uno de los aspectos más destacados de este tipo de intervenciones es que se desarrollan en un entorno hospitalario y, cuando la complejidad del caso lo requiere, en quirófano y bajo anestesia general. Según De la Quintana, esta circunstancia permite aumentar el control médico durante la intervención, además de mejorar la precisión quirúrgica y la seguridad del paciente.

Una vez realizada la cirugía, comienza una fase de seguimiento clínico considerada esencial para el éxito del tratamiento. Este protocolo incluye revisiones periódicas, monitorización de los tejidos blandos y del soporte óseo, control del proceso de osteointegración y pautas específicas relacionadas con la higiene oral y la adaptación temporal de la alimentación.

El objetivo, apunta el especialista, va más allá de la colocación de los implantes. La finalidad es recuperar la función oral, mejorar la salud bucodental y contribuir a una mayor calidad de vida mediante tratamientos adaptados a las necesidades de cada paciente.

Asimismo, destaca que la coordinación entre cirujanos maxilofaciales y odontólogos especializados dentro de un entorno hospitalario permite ofrecer una atención más segura y precisa, especialmente en pacientes con tratamientos extensos, ansiedad dental, patologías asociadas o rehabilitaciones completas de la cavidad oral.