La eliminación de la Verja y el nuevo marco de cooperación entre España, Reino Unido y la UE pueden marcar un antes y un después para Gibraltar y su entorno. Los principales representantes institucionales de la comarca reaccionan a este acuerdo histórico
Después de años de negociaciones complejas y un largo periodo de incertidumbre tras el Brexit, la Unión Europea y el Reino Unido han alcanzado un acuerdo político que cambiará de forma sustancial la relación de Gibraltar con su entorno inmediato. El Campo de Gibraltar, donde el impacto de cada decisión relacionada con el Peñón tiene una repercusión directa, ha recibido este histórico anuncio con una mezcla de alivio, optimismo y cautela.
El acuerdo contempla la eliminación progresiva de la Verja, integrando de facto a Gibraltar en el espacio Schengen bajo supervisión de la Agencia Europea de Fronteras (Frontex), y establece las bases de un modelo de «prosperidad compartida» que tanto España como Reino Unido y la propia Gibraltar ven como el camino para garantizar la estabilidad social y económica de la zona.
Alivio para los trabajadores transfronterizos
Uno de los sectores que respira con mayor alivio es el de los trabajadores transfronterizos. Actualmente, más de 15.000 personas cruzan a diario la frontera para trabajar en Gibraltar, de las cuales alrededor de 11.000 residen en La Línea de la Concepción. Para el alcalde linense, Juan Franco, «se ataca el principal problema que es el tránsito», lo que garantiza la continuidad de miles de empleos y evita un potencial colapso económico para la ciudad y su entorno.
El regidor linense, no obstante, ha querido poner sobre la mesa algunas incógnitas urbanísticas y de desarrollo que pueden derivarse del acuerdo, especialmente en lo que afecta al entorno fronterizo, el futuro del aeropuerto y el impacto sobre el mercado inmobiliario.
Un impulso a la prosperidad compartida
Desde la Mancomunidad del Campo de Gibraltar, su presidenta, Susana Pérez, ha expresado su «satisfacción» por este paso «tan esperado», destacando el trabajo realizado por los equipos negociadores durante estos años. Pérez subraya que el acuerdo «disipa la incertidumbre» que planeaba sobre la comarca desde el referéndum del Brexit y permite mirar al futuro «con ilusión y con la responsabilidad de seguir avanzando hacia una zona de prosperidad compartida».
Por su parte, el alcalde de San Roque y secretario general del PSOE en la provincia de Cádiz, Juan Carlos Ruiz Boix, ha calificado el día como «histórico», destacando el «esfuerzo incansable» del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, en las negociaciones. Ruiz Boix ha señalado que se trata de «derribar el último muro en Europa» y favorecer la convivencia y el desarrollo económico entre Gibraltar y los ocho municipios del Campo de Gibraltar.
Prudencia y necesidad de conocer los detalles
Más prudente se ha mostrado el alcalde de Algeciras y senador del PP, José Ignacio Landaluce, quien ha pedido «trabajo y análisis» antes de valorar en profundidad el contenido del acuerdo. «Aún no conocemos todos los detalles. Necesitamos estudiar la letra pequeña para asegurarnos de que es el mejor acuerdo posible para nuestra tierra y que no haya cesiones que puedan perjudicarnos a largo plazo», ha declarado.
Una nueva etapa para el Campo de Gibraltar
Desde el ámbito empresarial y sindical, el Grupo Transfronterizo —que reúne a organizaciones de ambos lados de la frontera— ha valorado «muy positivamente» el acuerdo, poniendo en valor que aporta «certidumbre» tras años de incertidumbre. Para su portavoz, Manuel Triano, se abre «una nueva etapa que debemos afrontar con ilusión y capacidad de resolver los problemas que puedan ir surgiendo».
El acuerdo político —que ahora deberá desarrollarse jurídicamente— parte del llamado Acuerdo de Nochevieja de 2020 y contempla, además de la supresión de la Verja, la presencia inicial de Frontex en el control fronterizo y la salida de Gibraltar de la lista negra de blanqueo de capitales de la UE.
Con este acuerdo, el Campo de Gibraltar se asoma a un futuro lleno de oportunidades, pero también de desafíos. La histórica frontera que durante décadas ha condicionado el día a día de miles de familias comienza ahora a difuminarse, dando paso a un modelo de convivencia y desarrollo económico que será clave en el futuro de toda la comarca.

