Por: Fermín Oncala
La Plaza de las Constituciones volvió a convertirse este sábado en un escenario para la música clásica con la llegada de La Carroza del Teatro Real, una iniciativa que regresó a San Roque tras el éxito cosechado el pasado verano y que volvió a congregar a numerosos vecinos y visitantes en torno a un recital lírico de gran calidad.
Durante cerca de hora y media, el público disfrutó de un cuidado repertorio de ópera y zarzuela interpretado por jóvenes artistas del programa Crescendo, Jóvenes Talentos del Teatro Real. Sobre el escenario actuaron la soprano Alexandra Zamfira, la mezzosoprano Yasmín Forastiero, el tenor Iván Reséndiz y el barítono Alejandro von Büren, acompañados al piano por Carolina Hernández.
El concierto ofreció algunas de las piezas más conocidas del repertorio lírico, con fragmentos de óperas como La Bohème, de Giacomo Puccini; Don Giovanni, de Wolfgang Amadeus Mozart; o Los cuentos de Hoffmann, de Jacques Offenbach, además de composiciones pertenecientes al género de la zarzuela.
Uno de los momentos más destacados de la noche llegó con la interpretación conjunta del célebre «Libiamo», de La Traviata, de Giuseppe Verdi, que puso en pie al público asistente. Como broche final, los intérpretes ofrecieron una propina con la habanera «Canta y no llores», perteneciente a la ópera cómica Don Gil de Alcalá, de Manuel Penella.

