
Alberto Espinosa. Redactor de Informativos de Onda Cero Campo de Gibraltar
Queridos lectores de SG Plus se avecinan tiempos de mensajes altisonantes, de promesas que, en la mayor parte de los casos y da igual la ideología, no se cumplen y en definitiva todo lo que en este bendito país ya hemos vivido muchas veces. Vienen las elecciones generales y luego, mayo de 2027, municipales. Claro que ahora estamos en escenarios desconocidos y cambiantes.
Por vez primera, en democracia, hemos dado por finalizada una legislatura sin la presentación de unos de Presupuestos Generales del Estado. No pasa nada. Siete votos han decidido el gobierno. No pasa nada y muchos otros factores que eran increíbles pero que se han dado. No pasa nada.
Vaya por delante que hemos tenido en España gobiernos de los dos colores y que ambos tendrían que mirarse un poco más la hemeroteca para ver las cosas y en algunos casos barbaridades que han hecho.
No obstante, me quería detener, si me lo permiten, en las cosas que vamos a escuchar, será la edad y el trabajo de servidor, y que una vez pasadas las urnas deberían hacernos reflexionar, al menos es la opinión de este humilde locutor.
“Hay que frenar a las derechas”, “la izquierda ha arruinado el país”, “no pasarán”, “somos el dique de contención que quiere la gente” y así una serie de frases altisonantes. Dando por descontando que todos ¿mienten?, lo que me gustaría dejar aquí plasmado, aunque no valga para nada, es la sensación, quizás errónea, de la falta de respeto a lo que salga de las urnas.
Más allá de que en España ya no es necesario ganar las elecciones para gobernar, es curioso que partidos minoritarios, especialmente de izquierdas, insistan en decir que representan a la gente. ¿Qué gente? Si les votan cuatro y el del tambor. Luego está lo de las dos grandes marcas electorales. Más que militantes tienen seguidores de un equipo de fútbol, habrá honrosas excepciones, pero quiero pensar (iluso) que esto es algo más serio.
Cito ejemplos. Gobierna el PSOE, estas no son las políticas que necesita España o el municipio de turno, dirán los del PP. Claro, es que son ideas distintas, respete usted la decisión de la gente a la que tanto llama para votar.
Gobierna el PP. No quieren la democracia, no respetan los servicios públicos, que por cierto ya es cantinela rancia, y varias más. Claro, es que son ideas distintas, respete usted la decisión de la gente a la que tanto llama para votar.
Y como punto final, los que siempre salen a la calle para atribuirse la representación de la mayoría, que nunca queda reflejada en las urnas, y su análisis es también rancio y antiguo. “Hubo demasiada abstención”. Y todos los que se quedaron en sus casas, casualmente, iban a votarlos a ellos.
¿La democracia en nuestro país? Bien, gracias.
Paciencia querido lector que mayo no está tan lejos como parece. Mientras tanto, gracias por leer este artículo sin pretensión alguna y que sean felices en estos meses en los que podríamos hacer un gran recopilatorio de barbaridades para luego, en verano y en un lugar maravilloso como Sotogrande y con SG Plus en las manos para la lectura, pasar un rato de risas.

