Los síndromes coronarios agudos (SCA) constituyen una emergencia médica provocada por una interrupción repentina del flujo sanguíneo hacia el corazón. Habitualmente se originan por la rotura de una placa de aterosclerosis en una arteria coronaria, lo que desencadena la formación de un coágulo capaz de bloquear total o parcialmente el paso de sangre.
La falta de oxígeno resultante provoca isquemia y, si no se actúa con rapidez, puede producir la muerte del tejido cardiaco, es decir, un infarto. Estos episodios se clasifican, según el electrocardiograma inicial, en SCA con elevación del ST (un parámetro fácilmente identificable en el electrocardiograma) o sin elevación del ST.
El doctor Manuel Jesús Ruiz Ruiz, jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Quirónsalud Campo de Gibraltar, explica que en el SCA sin elevación del ST (Scasest) la obstrucción no es completa. “El paciente suele presentar un dolor intenso y prolongado, que puede aparecer en reposo o con esfuerzos mínimos y que no desaparece por completo ni con reposo ni con nitroglicerina”, afirma. Según el grado de daño, puede tratarse de un infarto sin elevación del ST —con cierta necrosis celular— o de una angina inestable.
Por el contrario, en el SCA con elevación del ST (Scacest) la arteria se encuentra totalmente bloqueada. “Es el infarto más grave, el que exige abrir la arteria cuanto antes”, señala el especialista.
El síntoma más habitual es un dolor opresivo en el centro del pecho, que puede irradiarse hacia brazos (preferentemente el izquierdo), cuello, mandíbula o espalda, acompañado de sudor frío, náuseas, mareo o dificultad para respirar. El doctor Ruiz recuerda que en mujeres, personas mayores y diabéticos los síntomas pueden ser distintos: “En muchos casos se presenta solo como falta de aire, cansancio extremo o molestias abdominales, e incluso puede no aparecer dolor”.
En cuanto al tratamiento, este varía según el tipo de síndrome coronario. En el Scasest, lo más frecuente es realizar un cateterismo o coronariografía dentro de las primeras 72 horas, colocando un stent si es necesario. En el Scacest, cuando “el corazón está gritando”, la prioridad es restablecer el flujo sanguíneo antes de 90-120 minutos, idealmente mediante un cateterismo cardiaco para realizar angioplastia primaria. El Hospital Quirónsalud Campo de Gibraltar cuenta con una sala de Hemodinámica disponible permanentemente. Cuando no es posible llegar a tiempo a un centro preparado, se administra un tratamiento fibrinolítico para disolver el coágulo.
El doctor Ruiz insiste en que la prevención es esencial. Controlar los factores de riesgo es la mejor estrategia para evitar estos episodios. Entre ellos destaca el abandono del tabaquismo y el control de la presión arterial (por debajo de 140/90) y del colesterol LDL, que en personas de alto riesgo debe situarse idealmente por debajo de 70 mg/dL. Recomienda también mantener la diabetes controlada, practicar ejercicio moderado al menos 150 minutos semanales, reducir el estrés, seguir una dieta mediterránea rica en alimentos frescos y mantener un peso adecuado. Asimismo, subraya la importancia de acudir a revisiones médicas en caso de antecedentes familiares o factores de riesgo.
Ante cualquier síntoma, la actuación debe ser inmediata: “Hay que llamar al 061 sin perder un minuto. El tiempo es músculo y el tiempo es vida”, recalca el cardiólogo.

