Trece años al frente de L’essenza han convertido a Marta en referencia de estética y bienestar, con un sello propio que combina profesionalidad, cercanía y pasión por lo que hace
Marta Bassadone nos recibe con su habitual sonrisa y cercanía en L’essenza, su centro de belleza en Sotogrande. Nacida en La Línea hace 39 años y vecina de Campamento “de toda la vida”, su hogar lo conforman su marido y sus cuatro gatos que, como ella misma nos dice: “son mis hijos”. Su apellido, de origen italiano, viene de Gibraltar por su familia paterna.
Tras trece años de trabajo constante, Marta Bassadone se ha consolidado como una referencia indiscutible en el sector de la estética en Sotogrande. Su centro, L’essenza, no solo ha crecido en tamaño y servicios, sino que ha logrado establecer un sello propio que lo distingue: profesionalidad, atención personalizada y un ambiente cercano y de confianza con cada clienta. “L’essenza ya tiene vida propia”, reconoce Marta, consciente de que su nombre y su proyecto se han convertido en sinónimo de calidad, innovación y experiencia integral en belleza y bienestar.
Este éxito profesional tiene su raíz en una vocación temprana que, con el tiempo, Marta terminó convirtiendo en su medio de vida. “Ya de pequeña estaba todo el día jugando con maquillaje, pintando uñas a mis amigas… pero sin planteármelo como profesión. Cuando terminé bachillerato, mi tia me sugirió estudiar estética, y decidí probar. Desde el primer día me encantó”. Su pasión y esfuerzo le permitieron además destacar rápidamente durante la formación de ciclo superior, donde aprendió que la estética es mucho más que maquillaje o uñas: “Al final estás tratando con personas, con su piel, su cuerpo, y eso requiere estudio y dedicación”.
Tras acabar los estudios, Marta hizo prácticas en el SPA de Almenara, el Elysium, y se quedó trabajando allí durante cinco años. “Era temporada alta y necesitaban personal. Allí aprendí muchísimo, fue una etapa muy bonita y supuso los cimientos de mi futuro”. Sin embargo, con la crisis económica y los despidos, decidió dar un paso arriesgado con una compañera: emprender. “Si no lo hacíamos, nos quedábamos sin nada. Fue un salto de fe, pero con la clientela y la experiencia que ya teníamos, valía la pena”.
Empezaron en un local pequeño en el centro comercial Marisol, y en apenas cuatro años tuvieron que trasladarse a un espacio más grande. “Al principio nadie nos conocía, la clientela se fue formando poco a poco, y al final logramos crecer y consolidarnos. Hoy tenemos siete cabinas y un espacio diáfano que nos permite ofrecer todo tipo de tratamientos”, comenta, orgullosa del camino recorrido.
Uno de los hitos de su carrera llegó con el reconocimiento nacional en la técnica de extensiones de pestañas pelo a pelo. Marta recuerda con entusiasmo: “Lo vi en una feria de estética en Madrid, y pensé: ‘Eso hay que hacerlo’. Hicimos la formación, empecé a practicar y, poco a poco, mis clientas comenzaron a pedirlo cada vez más. Pasaba ocho horas al día haciendo pestañas, y al final la práctica te da maestría”.
De hecho, cuando se anunció el campeonato organizado por su marca de productos, no dudó en presentarse. “Llegué con mi neceser y mis cuatro cosas, con la modelo que había elegido. Mientras veía a otras participantes montar todo un despliegue de maletas, luces y accesorios, yo pensaba: ‘Bueno, yo aquí con lo mío, a ver qué pasa’.
El día de la entrega de premios, se confirmó la victoria de Marta. “Aunque yo sabía que mi trabajo estaba impecable, cuando nombraron mi nombre, no podía creerlo. Fue un momento increíble, con la emoción de todas mis compañeras. Para mí, ese reconocimiento validaba todo el trabajo y las horas invertidas”.
En sus trece años al frente de L’essenza, Marta ha visto cómo su clientela ha ido evolucionando a la vez que se consolidaba su empresa. “La gran mayoría de mis clientas son de siempre, con las que tenemos una relación de confianza muy estrecha. Pero últimamente viene mucha gente nueva, a veces de Madrid o del extranjero.
Destaca la importancia del trato cercano: “Aquí no solo hacemos bien nuestro trabajo, sino que se genera un vínculo. Muchas clientas vienen a reírse, a desahogarse, a pasar un buen rato. Esa parte interna de la persona es fundamental, no solo lo físico”.
Con la mirada puesta en el futuro, Marta quiere ampliar su concepto de centro de estética hacia un espacio más holístico. “Quiero ofrecer talleres con profesionales que conozco y que puedan complementar lo que ya hacemos con otros servicios. Mi objetivo es que nuestra clientela encuentre también en L’essenza hipnomasaje, clases de yoga, meditación… todo lo que ayude a que la gente se sienta bien por dentro y por fuera. Para mí, la belleza es un efecto secundario de sentirse bien”, concluye nuestra protagonista, mientras apura su café en su nueva taza de SGplus.
Marta Bassadone en diez preguntas:
Un color: Turquesa.
Un animal: El gato.
Un libro: ‘Perfect Health’, de Deepak Chopra.
Una canción: ‘Adventure of a Lifetime’, de Coldplay.
Una película: ‘Siete almas’
Un hobby: Yoga.
Un sitio para perderse: El faro de Alcaidesa.
Lo que nunca falta en tu maleta: Aceites esenciales.
Qué cualidades aprecias y qué detestas en una persona: Aprecio la alegría. Y no me gusta la falsedad.
Descríbete con tres palabras: Positiva, alegre y cariñosa.
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Marta Bassadone: “The trust of my clients is what truly brings L’essenza to life”
Thirteen years at the helm of L’essenza have made Marta a true benchmark in beauty and wellbeing, defined by her unique blend of professionalism, warmth, and passion for her craft.
Marta Bassadone welcomes us with her usual smile and warmth at L’essenza, her beauty centre in Sotogrande. Born in La Línea 39 years ago and a lifelong resident of Campamento, her home includes her husband and four cats, who, as she says, “are my children.” Her surname, of Italian origin, comes from her paternal family in Gibraltar.
After thirteen years of dedicated work, Marta Bassadone has established herself as an undisputed reference in the aesthetics sector in Sotogrande. Her centre, L’essenza, has not only grown in size and services but has also developed a distinctive identity: professionalism, personalised attention, and a close, trusting relationship with each client. “L’essenza has a life of its own now,” Marta acknowledges, aware that her name and project have become synonymous with quality, innovation, and a comprehensive experience in beauty and wellbeing.
This professional success has its roots in an early vocation that Marta eventually turned into her career. “As a child, I spent all day playing with makeup, painting my friends’ nails… without thinking of it as a profession. After finishing high school, my aunt suggested I study aesthetics, and I decided to try it. From the first day, I loved it.” Her passion and effort allowed her to stand out quickly during her advanced training, where she learned that aesthetics is much more than makeup or nails: “At the end of the day, you are dealing with people, their skin, their body, and that requires study and dedication.”
After completing her studies, Marta trained at the Almenara SPA, the Elysium, and stayed there for five years. “It was peak season, and they needed staff. I learned so much there; it was a wonderful stage that laid the foundations for my future.” However, due to the economic crisis and layoffs, she decided to take a risky step with a colleague: to start their own business. “If we didn’t, we would have nothing. It was a leap of faith, but with the clientele and experience we already had, it was worth it.”
They started in a small space in the Marisol shopping centre and within four years had to move to a larger venue. “At first, no one knew us; our clientele developed gradually, and eventually, we managed to grow and consolidate. Today we have seven treatment rooms and an open space that allows us to offer all kinds of treatments,” she says proudly.
One of the highlights of her career came with national recognition in the technique of one-by-one eyelash extensions. Marta recalls enthusiastically: “I saw it at a beauty fair in Madrid and thought, ‘I have to do this.’ We trained, I started practising, and little by little, my clients began requesting it more and more. I spent eight hours a day doing lashes, and practice makes perfect.”
Indeed, when a championship organised by her product brand was announced, she did not hesitate to enter. “I arrived with my makeup bag and my four things, with the model I had chosen. While watching other participants set up a whole array of cases, lights, and accessories, I thought, ‘Well, here I am with my stuff; let’s see what happens.’”
On the day of the awards, Marta’s victory was confirmed. “Although I knew my work was impeccable, when they called my name, I couldn’t believe it. It was an incredible moment, with the excitement of all my colleagues. For me, that recognition validated all the work and hours I had invested.”
Over her thirteen years at L’essenza, Marta has seen her clientele evolve alongside the consolidation of her business. “Most of my clients are long-term, with whom we have a very close relationship. But lately, many new clients come, sometimes from Madrid or abroad.”
She highlights the importance of a personal approach: “Here, we not only do our work well, but a bond is created. Many clients come to laugh, to vent, to have a good time. That internal part of the person is fundamental, not just the physical.”
Looking to the future, Marta wants to expand her concept of a beauty centre into a more holistic space. “I want to offer workshops with professionals I know, who can complement what we already do with other services. My goal is for our clients to also find hypnomassage, yoga classes, meditation… everything that helps people feel good inside and out. For me, beauty is a side effect of feeling good,” concludes Marta, sipping her coffee from her new SGplus cup.
Marta Bassadone in ten questions:
A colour: Turquoise.
An animal: Cat.
A book: ‘Perfect Health’ by Deepak Chopra.
A song: ‘Adventure of a Lifetime’ by Coldplay.
A film: ‘Seven Pounds’.
A hobby: Yoga.
A place to get lost: The Alcaidesa lighthouse.
Something that is always in your suitcase: Essential oils.
Qualities you appreciate and dislike in a person: I value joy. I dislike falseness.
Describe yourself in three words: Positive, cheerful and affectionate.

