Torreguadiaro volvió a vibrar este martes con la energía del Cádiz CF, que hizo una parada más en su ya tradicional recorrido estival “Playas Azules y Amarillas”. Esta iniciativa, que fusiona deporte, concienciación ambiental y actividades familiares, ha logrado consolidarse como una de las citas más esperadas del verano gaditano.

Con una propuesta que trasciende lo puramente deportivo, el evento tiene como objetivo fortalecer el vínculo del club con la ciudadanía, al mismo tiempo que promueve el respeto por el entorno natural y una forma de ocio responsable en las playas de la provincia.

El teniente alcalde, Óscar Ledesma, acompañó la jornada y mostró su entusiasmo por la implicación del Cádiz CF en este tipo de propuestas. “Es una oportunidad magnífica para seguir haciendo crecer la afición y animar al equipo en su lucha por regresar a Primera”, expresó. También agradeció la presencia de Paco Baena, histórico goleador del club, quien participó activamente durante la jornada.

Baena, muy cercano con el público, puso en valor el papel de estos encuentros para sembrar el cadismo entre las nuevas generaciones: “Lo importante es que los niños conozcan al Cádiz, se identifiquen con sus valores y se enamoren del escudo”.

La actividad, pensada para todas las edades, ofreció una programación repleta de entretenimiento: desde partidos de fútbol y zonas de juego interactivas hasta asesoramiento digital mediante códigos QR y espacios fotográficos ambientados con los símbolos y colores del club.

Uno de los grandes atractivos fue la “Mini Mirandilla”, un campo de fútbol hinchable de grandes dimensiones donde niños y niñas pudieron vivir su particular experiencia amarilla. Además, las carpas informativas y el autobús oficial del Cádiz CF, decorado para la ocasión, completaron una jornada que combinó emoción, deporte y conciencia ecológica.