El pasado 21 de mayo, las aguas del Estrecho de Gibraltar fueron testigo de un momento histórico para la movilidad marítima: una embarcación totalmente eléctrica logró completar la primera travesía intercontinental sin emisiones entre Europa y África.
La ruta, que unió el puerto de Sotogrande (San Roque, Cádiz) con la ciudad autónoma de Ceuta, fue realizada por el modelo sueco Candela C-8, una lancha de última generación impulsada por energía eléctrica.
Este logro supone un importante paso adelante en el desarrollo de alternativas sostenibles para el transporte marítimo, especialmente en zonas de alta densidad de tráfico como el Estrecho. Gracias a su innovador sistema de hidroalas controladas por ordenador, el Candela C-8 es capaz de elevarse sobre el agua, reduciendo de forma significativa la resistencia y, con ello, el consumo energético, que se estima en hasta un 90% menos respecto a embarcaciones convencionales.
La salida desde Sotogrande contó con la presencia de autoridades y representantes internacionales, entre ellos el embajador de Suecia en España, Per-Arne Hjelmborn, quien destacó la importancia de este tipo de avances en el contexto de la transición energética global.
Más allá del simbolismo de conectar dos continentes sin generar emisiones contaminantes, esta travesía pone en valor el potencial real de las embarcaciones eléctricas de alta velocidad para ofrecer soluciones eficientes y respetuosas con el medio ambiente en rutas de corta y media distancia.

