Nos tomamos “Un Café con..” Ana Vega mientras repasamos su historia personal y deportiva tras más de tres décadas como socia y tres años al frente del club,
En el salón social del Club de Golf La Cañada, rodeados de trofeos y recuerdos del club y de la historia del golf en la zona, Ana Vega nos recibe dispuesta a compartir un con Café con SGplus para que podamos conocer mejor la trayectoria de la primera mujer que preside un club de golf en la zona.
Sanroqueña de nacimiento y vecina de Torreguadiaro “de toda la vida”, comenzamos charlando con Ana de su primer contacto con el golf, a principios de los noventa. “Un grupo de amigas decidimos apuntarnos a unas clases con Bartolomé Quirós, y ahí empezó todo”, recuerda con una sonrisa. No obstante, su primer contacto con el golf fue por televisión, influida por su marido, aunque fue Ana quien se animó antes a coger los palos. “Él me enganchó a verlo en la tele y yo lo enganché a jugar. Empecé antes que él”, rememora con una sonrisa.
Han pasado más de treinta años desde entonces, en los que el golf ha sido una constante para ella y su familia. “Es un deporte que engancha porque cada día es distinto, y además puedes disfrutarlo durante toda la vida. Tenemos socios con más de 90 años que siguen viniendo al campo, ¿qué otro deporte permite eso?”, reflexiona.
Además de disfrutar del golf, sus años de vinculación al club le hicieron ir asumiendo responsabilidades organizativas. “Fui primero delegada de damas y después estuve cuatro años en la directiva de Pepe Chapaza”. Años después “un grupo de socios quiso preparar otra candidatura y me pidieron que me uniera. Jamás se me pasó por la cabeza ser presidenta, pero tras varias reuniones, me lo propusieron y acabé diciendo que sí”, convirtiéndose desde abril de 2022 en la primera mujer presidenta de La Cañada. “A pesar de ser algo nuevo, la aceptación de los socios fue muy buena. Aquí nos conocemos todos. Llevas años jugando con todo el mundo, y eso genera una relación de respeto y confianza”, explica.
Ese ambiente familiar y cercano es, para Ana, una de las grandes fortalezas del club. “La Cañada es muy especial. Es un club muy familiar donde todos nos conocemos, donde jugamos pequeños y mayores y donde los trabajadores, muchos con décadas en la casa, forman también parte de esta familia”.
En sus tres años de mandato se han impulsado diferentes mejoras como la renovación de la casa club, y se han sentado las bases de próximos proyectos como el futuro centro de Tecnificación. Todo ello con las limitaciones presupuestarias de un club municipal. “Nuestra cuota es muy asequible y así debe ser, precisamente para que todo aquel que quiera pueda jugar al golf. Pero con eso sólo se cubre 30% del presupuesto del club, el resto hay que buscarlo con mucho esfuerzo”, explica.
En este sentido, su presidenta nos explica cómo La Cañada ha sabido encontrar su propio camino en un entorno donde conviven históricos clubes de golf como Valderrama o el Real Club de Golf de Sotogrande. “Lógicamente somos muy diferentes, no tenemos los mismos precios ni los mismos servicios, pero tenemos un campo buenísimo donde se puede jugar todo el año, “explica Ana. “Gracias a eso cada vez nos conocen más dentro y fuera de España. Quien viene a jugar por primera vez a La Cañada se sorprende del campo que tenemos y siempre repite”.
A punto de cumplir tres años de mandato, Ana no se arrepiente del reto que aceptó, aunque no deja pistas sobre su futuro. “Sabía dónde me metía, pero disponía del tiempo y el apoyo familiar necesario, especialmente de mi marido. Además, trabajo con un equipo estupendo, donde todo se decide en conjunto”. Algo fundamental para afrontar momentos complicados como la sequía de los últimos años, aunque para ella, “cada día que veo a los niños entrenar o a los socios disfrutar del campo, siento que todo el esfuerzo merece la pena”.
Porque, además de los buenos resultados de los seniors, especialmente de las mujeres, si algo llena de orgullo a Ana Vega es la Escuela de Golf. “Es el futuro de La Cañada. Cada año tenemos jóvenes que entran en centros como la Blume o consiguen becas en Estados Unidos. Ya no es noticia que uno de nuestros chicos dé el salto, se ha convertido en algo habitual”.
Como nos explica la presidenta, el objetivo principal es que “los niños no pierdan el contacto con el golf, que sigan vinculados al club y que, en el futuro, sean los nuevos socios, presidentes o gerentes”, pero además, debido a los buenos resultados de la cantera, está convencida de que “más temprano que tarde”, de La Cañada volverá a surgir otra figura del golf nacional para competir en la élite de este deporte.
Ana Vega en diez preguntas
Un color
Verde
Un animal
El perro
Un libro
Cualquiera de Maria Oruña
Una canción
Cualquiera de Raphael
Una película
La vida es bella
Un hobby
El golf y la pintura
Un sitio para perderse
Cualquier playa de la provincia de Cádiz
Qué cualidades aprecias más y qué detestas en una persona
Detesto la falsedad y lo que más admiro es la amistad y la sinceridad
Descríbete con tres palabras
Tímida, un poco seria y muy amiga de mis amigos
_________________________
Ana Vega, President of La Cañada: “This club is a family and a source of pride for all of San Roque”
We sit down for “A Coffee with…” Ana Vega as we look back on her personal and sporting journey after more than three decades as a member and three years at the helm of the club.
In the social lounge of La Cañada Golf Club, surrounded by trophies and club memorabilia as well as the history of golf in the area, Ana Vega welcomes us for a “Coffee with SGplus,” ready to share the story of the first woman to preside over a golf club in the region.
A native of San Roque and lifelong resident of Torreguadiaro, Ana begins by telling us about her first contact with golf in the early 1990s. “A group of friends and I decided to sign up for some lessons with Bartolomé Quirós, and that’s where it all started,” she recalls with a smile. However, her very first exposure to golf came through television, influenced by her husband—though it was Ana who picked up the clubs first. “He got me hooked on watching it on TV, and I got him hooked on playing. I started before he did,” she says, smiling.
More than thirty years have passed since then, and golf has remained a constant in her and her family’s life. “It’s a sport that draws you in because every day is different, and you can enjoy it throughout your entire life. We have members over 90 years old who still come out to the course—what other sport allows that?” she reflects.
Alongside playing golf, Ana gradually took on more organizational responsibilities at the club. “I started as the ladies’ delegate, then spent four years on Pepe Chapaza’s board.” Years later, “a group of members wanted to form a new candidacy and asked me to join. I never imagined becoming president, but after several meetings, they proposed it and I eventually said yes,” becoming, in April 2022, the first woman to lead La Cañada. “Even though it was something new, the members’ acceptance was very positive. We all know each other here. You’ve played with everyone for years, and that creates a relationship of respect and trust,” she explains.
That family-like atmosphere is, for Ana, one of the club’s greatest strengths. “La Cañada is very special. It’s a very family-oriented club where we all know each other, where both kids and adults play, and where the staff, many of whom have been here for decades, are also part of this family.”
During her three-year term, various improvements have been made, such as the renovation of the clubhouse, and the groundwork has been laid for future projects like the upcoming Technification Center. All of this has been accomplished despite the budgetary limitations of a municipal club. “Our fees are very affordable, and that’s how it should be so that anyone who wants to play golf can do so. But with that we only cover 30% of the club’s budget, the rest must be found through a lot of hard work,” she explains.
In this context, Ana tells us how La Cañada has managed to carve out its own identity in a region that includes historic golf clubs like Valderrama or the Real Club de Golf de Sotogrande. “Obviously we are very different—we don’t have the same prices or services—but we have an excellent course that can be played year-round,” Ana explains. “Because of that, we’re becoming better known both in Spain and abroad. People who come to La Cañada for the first time are always surprised by our course, and they always come back.”
Now approaching the end of her three-year term, Ana has no regrets about taking on the challenge, though she doesn’t hint at her future plans. “I knew what I was getting into, but I had the time and the family support I needed—especially from my husband. I also work with a fantastic team, where everything is decided together.” That unity has been key in facing difficult moments like the recent droughts, though for her, “every day I see the kids training or members enjoying the course, I feel like all the effort is worth it.”
In addition to the strong performances from the senior members—especially the women—what fills Ana Vega with the most pride is the Golf School. “It’s the future of La Cañada. Every year, we have young players who make it into elite centers like Blume or earn scholarships to study in the United States. It’s no longer news when one of our kids makes the leap, it’s become the norm.”
As Ana explains, the main goal is for “the kids to stay connected to golf, to stay involved with the club, and in the future, to become the new members, presidents, or managers.” But thanks to the school’s outstanding results, she’s also convinced that “sooner rather than later,” another national golf star will emerge from La Cañada to compete at the highest level of the sport.
Ana Vega in Ten Questions
A colour: Green
An animal: Dog
A book: Anything by María Oruña
A song: Anything by Raphael
A film: Life is Beautiful
A hobby: Golf and painting
A place to get lost in: Any beach in the province of Cádiz
Qualities you value most and dislike in a person:
I detest falseness; I most admire friendship and sincerity
Describe yourself in three words:
Shy, a bit serious, and a loyal friend

