
Por OLIMPIA TARDÁ, gerente del International Montessori School
psicóloga infantil, especialista en coaching familiar
Todos tenemos un sexto sentido, una parte desconocida de nosotros mismos que es capaz de determinar nuestra vida de una forma inimaginable. La intuición es el superpoder que todos traemos de serie. La doctora Ana Asensio, psicóloga sanitaria y doctora en neurociencia nos habla sobre ello en su libro “Escucha a tu intención” y nos anima a entrenar esta brújula interior para conseguir todo lo que te propongas.
¿cómo usar nuestra intención y cómo podemos ayudar a nuestros hijos y alumnos a usarla para tomar mejores decisiones?
Según la autora, la intención nace de la conexión con nuestro ser más profundo, para poder escucharla debemos aprender a confiar en nuestras sensaciones.
Todo lo que hemos vivido queda registrado en nuestro cerebro incluso detalles de los que no somos conscientes, tanto las experiencias pasadas, como nuevas habilidades, conocimientos y emociones sentidas dejan huella en nosotros. A esos fenómenos que funcionan por debajo de nuestra consciencia e influyen en nuestras decisiones, le llamamos intuición. Cuando tenemos que decidir rápido, el cerebro usa atajos mentales. Eso es lo que llamamos corazonadas, una especie de conocimiento instantáneo que aparece de la nada, pero no es magia es neurociencia.
Intuición y razón se complementan, una es rápida y emocional, la otra es lenta y calculadora. Ambas tienen sus momentos idóneos de aplicación.
La intuición permite pensar fuera de lo convencional conduciendo a nuevos descubrimientos, generar ideas innovadoras y encontrar soluciones creativas a problemas complejos. Asimismo fortalece el equilibrio emocional al ayudarnos a tomar decisiones alineadas con nuestros valores lo que nos lleva a una mayor realización personal.
También desempeña un papel importante en el aprendizaje. Los niños usan la intuición para explorar el mundo, así los adultos podemos crear entornos que permitan a los estudiantes explorar, reflexionar, resolver problemas sin guías estrictas, estimular el aprendizaje autodirigido para que puedan seguir sus propias pasiones. Cuando exploran temas de su interés aprenden a confiar en ellos mismos y a profundizar en áreas que les resulten significativas.
¿Cómo ayudarles a desarrollar esta capacidad intuitiva?
Según la autora, practicar la atención plena, calmar la mente y estar en silencio ayuda mucho a observar las sensaciones internas, hacernos preguntas y escuchar a nuestro cuerpo, reconocer qué situaciones provocan una respuesta en el mismo (nudo en el estómago, escalofríos, palpitaciones…), esas señales pueden guiarnos ante ciertas decisiones. Estar presentes, confiar en las primeras impresiones y practicar la empatía. Sin embargo, la intuición puede llevarnos a caminos equivocados ya que está influenciada por prejuicios pasados por ello hay que tener un equilibrio y, ante grandes decisiones también tirar de un análisis más racional de los datos. Si te equivocas analiza y aprende de los errores. Ana Asensio nos recuerda que a pesar de los avances tecnológicos seguimos siendo seres humanos guiados por ese saber que no siempre se puede explicar y nos anima a usar la intuición como herramienta, no como guía absoluta.
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Intuition and learning: teaching children to listen to their inner voice
We all possess a sixth sense, an unknown part of ourselves capable of shaping our lives in unimaginable ways. Intuition is the superpower we are all born with. Dr Ana Asensio, health psychologist and PhD in neuroscience, explores this idea in her book Listen to Your Intuition, where she encourages us to train this inner compass in order to achieve whatever we set our minds to.
How can we use our intuition, and how can we help our children and pupils use theirs to make better decisions?
According to the author, intuition is born from a connection with our deepest self. To be able to hear it, we must learn to trust our sensations.
Everything we have lived through is stored in the brain, including details we are not consciously aware of. Past experiences, new skills, knowledge and emotions all leave an imprint on us. These processes, which operate beneath our conscious awareness and influence our decisions, are what we call intuition. When we must decide quickly, the brain relies on mental shortcuts. This is what we describe as a gut feeling, a kind of instant knowing that seems to appear from nowhere, but it is not magic, it is neuroscience.
Intuition and reason complement each other. Intuition is fast and emotional, reason is slow and analytical. Each has its ideal moment.
Intuition allows us to think beyond the conventional, leading to new discoveries, innovative ideas and creative solutions to complex problems. It also strengthens emotional balance by helping us make decisions aligned with our values, contributing to a greater sense of personal fulfilment.
It also plays an important role in learning. Children use intuition to explore the world, and adults can create environments that enable students to investigate, reflect and solve problems without rigid guidelines. Encouraging self-directed learning allows them to follow their passions. When they explore topics that truly interest them, they learn to trust themselves and dive deeper into areas that feel meaningful.
How can we help them develop this intuitive ability?
According to the author, practising mindfulness, calming the mind and spending time in silence greatly help in observing internal sensations. Asking ourselves questions and listening to our bodies, recognising which situations provoke reactions such as a knot in the stomach, chills or palpitations, can guide us when making decisions. Being present, trusting first impressions and practising empathy are also important.
However, intuition can sometimes lead us astray, as it may be influenced by past biases. That is why balance is essential, when faced with major decisions, rational analysis is also necessary. If you make a mistake, reflect on it and learn from it.
Ana Asensio reminds us that, despite technological progress, we remain human beings guided by a kind of knowing that cannot always be explained, and she encourages us to use intuition as a tool, but not as an absolute guide.

