Gestionar una empresa tiene muchos puntos en común con la gestión de una familia

Por OLIMPIA TARDÁ, gerente del Internacional Montessori School
Psicóloga infantil, especialista en coaching familiar

Así como en la empresa tenemos una visión, misión y valores, esto se hace también necesario en las familias. Es muy importante que los padres compartan estos puntos de vista para generar coherencia en la forma de educar a los hijos. La falta de la misma confunde a los niños y esto tendrá sus consecuencias en el comportamiento y forma de actuar con cada progenitor.

Así, en las familias al igual que en las empresas necesitamos planificar, organizar, delegar, comunicar, tomar decisiones, motivar,…en definitiva liderar. Y , ¿ Cuáles son las características que debería tener un buen líder ?

Tal como dice el experto en desarrollo de directivos, Fernando Botella, en su libro : El factor H, hay varias competencias clave en el liderazgo: Humanidad, humildad, herramientas y habilidades para hacer que las cosas pasen. Liderar es influir , sacar lo mejor de los demás.

“El liderazgo es influencia. Eso es todo. Nada más, nada menos. Mi proverbio favorito sobre el liderazgo es: El que piensa que dirige y no tiene a nadie siguiéndole, sólo está dando un paseo. El verdadero liderazgo va más allá de una posición y de tener la autoridad,  consiste en ser la persona a quien otros seguirán confiadamente. Un buen líder conoce la diferencia entre ser un jefe y ser un líder” ( John Maxwell ):

El jefe maneja a sus trabajadores. El líder los capacita.

El jefe depende de la autoridad. El líder, de la buena voluntad.

El jefe inspira temor. El líder inspira entusiasmo.

El jefe dice «yo». El líder dice: «nosotros».

El jefe arregla la culpa por el fracaso. El líder arregla el fracaso.

El jefe sabe cómo se hace. El líder muestra cómo se hace.

El jefe dice «vayan». El líder dice «¡vamos!».

Así pues, os invito a sustituir la palabra jefe y/o líder de las frases anteriores por padre o madre,  y a recapacitar en qué papel se encuentran actualmente y dónde os gustaría estar. Tal como dicen estos expertos,  como líderes de nuestras familias tenemos que tener la humildad suficiente  para reconocer nuestros talentos y también nuestras debilidades con el fin de seguir aprendiendo siempre. Así como el lider se hace,  la paternidad siempre es susceptible de mejora.

De la misma manera que el líder de una organización conoce a sus empleados y sabe qué puede esperar de cada uno de ellos, dónde pueden brillar más y cuáles son sus puntos fuertes, nosotros como padres, sabemos cómo son cada uno de nuestros hijos, y por tanto,  qué estrategias serán más eficaces con cada uno e incluso con uno mismo según el momento. La paternidad exige mucha energía y creatividad, así como una alta dosis de paciencia.

Los niños necesitan padres y madres que les guíen y apoyen, que les motiven e inciten , que crean en ellos y que sobre todo sean ejemplos de conducta. Recordad , somos los faros que les mostramos el camino a seguir.